ASALTO Y ROBO A UNA JUBILADA CIEGA
Un trío de delincuentes perpetró ayer un asalto contra una jubilada no vidente a quien sorprendieron en su propio domicilio, en otra repugnante muestra del estado de indefensión que azota nuestra ciudad.
El grave suceso ocurrió a media tarde y tuvo lugar en la vivienda de calle Antonia Godoy 6200, esto es, barrio Villa Setúbal, aunque los vecinos de la zona lo denominan como “el barrio de La Tecnológica”, por su proximidad con esa casa de estudios.
Ayer cerca de las 16 un sujeto llamó a la puerta donde vive María Zunilda Más, de 64 años, una ex empleada de la Fiscalía de Estado, actualmente jubilada y no vidente.
La dueña de casa lo atendió por la ventanilla de la puerta. El desconocido se presentó como empleado de una empresa de correos y acto seguido invocó el nombre de la hija de la mujer, para quien -dijo- le debía entregar una carta.
Hasta aquí el “cartero” se mantuvo en el exterior de la casa, por lo que de inmediato puso en marcha el “Plan B”.
MOMENTO CRUCIAL
Con el pretexto de que tenía que hacer firmar la correspondencia, el sujeto le pidió a la mujer una lapicera ya que el no contaba con dicho elemento.
Acudir hasta el interior del inmueble para buscar una birome, fue crucial para el rumbo de los acontecimientos. Dicho momento fue aprovechado por el rufián que introdujo su mano por la ventanilla y así alcanzó el picaporte ubicado del lado de adentro de la casa.
Cuando la mujer aún pugnaba por encontrar una birome fue sorprendida en el interior de la cocina. Un sujeto la tomó violentamente de sus brazos y en cuestión de segundos la redujo.
DE A TRES
Sin más otros dos delincuentes se sumaron a la escena. La voz “cantante” la llevaba uno de los malvivientes que comenzó a pedir dinero y joyas.
Dueños absolutos de la situación revolvieron cada una de las dependencias de la casa. A todo momento le pedían a la mujer que no grite, y le exigían que revelara el lugar donde “hay más plata”.
LO PEOR
No conformes con lo encontrado en la casa los individuos decidieron subir la apuesta. Uno de los tipos dijo: “bueno, si no hay más dinero entonces vamos a esperar a que regrese tu hija y así la matamos”.
Ante semejante advertencia la pobre mujer no tuvo más opción que darles el dinero de su jubilación. Pese a todo seguían buscando y pedían más dinero.
Para ejercer mayor presión todavía, con medias de nylon maniataron las manos de la víctima, y con una remera fabricaron una mordaza.
Al cabo de media hora los ladrones creyeron que era el momento de partir. Así, con el mismo sigilo con el llegaron se retiraron del lugar, sin ser advertidos por nadie.
CUIDADOS MÉDICOS
Mariana Pizzano, hija de la víctima, relató hoy algunos detalles de la pesadilla. “Mi madre todavía debe guardar reposo debido a que la situación le provocó un estado de shock emocional del cual aún no pudo salir. Tengan en cuenta que ella es muy especial debido a su imposibilidad de ver”.
Respecto a lo sucedido, Mariana indicó que “todo esto te llena de una impotencia muy grande. Se supone que estamos en un barrio tranquilo, pero hoy te das cuenta que nada es así. Los delincuentes andan por todos lados mientras nosotros no tenemos que encerrar cada vez más”, concluyó resignada.
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