ASEGURAN QUE ES NORMAL LA ATENCIÓN EN EL HOSPITAL ALASSIA
El Ministerio de Salud evalúa si acepta o no la renuncia de la totalidad del plantel médico de la Sala de Cuidados Intensivos, a quienes acusa de “extorsionar al Estado”. Los profesionales habían pedido que se destine mayor equipamiento y personal. Para la dirección del hospital el planteo es “estrictamente salarial”.
La atención de los niños internados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UTI) del Hospital Dr. Orlando Alassia es absolutamente normal, a pesar de la renuncia unánime que presentó esta semana la totalidad del plantel médico que allí se desempeña. En total son 17 profesionales: 14 de guardia, 2 ayudantes y 1 jefe.
“A medida que llegaron las renuncias en forma individual, las hemos ido elevando al Ministerio de Salud. Ellos son quienes deben evaluar la situación y ver si las aceptan o las rechazan. Mientras eso sucede, se está trabajando normalmente”, aseguró en la mañana de ayer el director del hospital, Dr. Santiago Paviotti.
El motivo que esgrimen los renunciantes es la falta de respuesta a un pedido que formalizaron hace unos meses para que se aumente el plantel de médicos y enfermeros ante la mayor demanda de camas por ser la única terapia pediátrica de todo el centro-norte de la provincia, tanto a nivel público como privado.
Sin embargo, para el director provincial de Hospitales del Ministerio de Salud, Atilio Luis Ratti, esa explicación es “una cortina de humo” porque “lo que están pidiendo en realidad es una cifra de 140 mil pesos mensuales en carácter de cápita para repartir entre todo el grupo, además de mantener el cargo de planta”.
La denuncia que Ratti hizo pública es sumamente delicada ya que califica a los profesionales de “presionar al Ministerio y extorsionar al Estado, especulando con que son los únicos médicos especializados en terapia intensiva en niños en la ciudad”. El mismo grupo era dueño del servicio que funcionaba en el Sanatorio Privado, el cual cerró sus puertas hace varios años por problemas financieros.
Con esta medida, “podrían generar un vacío asistencial, lo cual no vamos a permitir”, aseguró el funcionario.
En pos de encontrar una solución, se suceden reuniones en la cartera de Salud. “No puedo adelantar nada porque aún desconozco qué medida vamos a tomar. Lo único cierto es que no podemos pagar ese dinero a un grupo de profesionales porque tenemos que cuidar el dinero del Estado”.
Aunque la resolución demorará algunos días en llegar, para llevar tranquilidad a la población el director provincial aseguró que la unidad seguirá funcionando en forma normal: “Los chicos no van a sufrir ningún problema porque vamos a garantizar la atención que es la obligación del Estado”.
Paviotti ratificó que el conflicto se originó por “una cuestión estrictamente salarial ante un pedido de aumento muy importante que elevamos al Ministerio porque desde el punto de vista operativo y de recursos humanos, el servicio está en condiciones excelentes”.
Según sus dichos, hace un mes se incorporaron cuatro camas más al servicio, por lo que ahora hay 16, y personal de enfermería. Ofrecieron además contratar un médico más pero lo rechazaron por las condiciones salariales que ofrece la provincia. “Así y todo, dos médicos y 16 camas es lo estipulado por el comité nacional que dicta las normas de garantía de calidad de la atención médica. Debe haber un médico cada 8 camas en situaciones normales”, precisó. Hace 20 días Paviotti solicitó a las autoridades ministeriales que auditen el servicio.
El director provincial de Hospitales asumió el cargo en febrero de este año. “Me encontré con la situación de la falta de una terapia para niños en la ciudad, tras el cierre del Privado. Como el Estado debe garantizar la salud de las personas, hicimos una inversión de más de medio millón de pesos para adquirir tecnología y volcarla al hospital de Niños. Ahora estábamos estudiando la posibilidad de destinar otra cifra similar para ampliarla, en razón de la alta demanda que tiene. Pero cuando el grupo de médicos se entera de esta posibilidad, se agrupa y nos piden 10 mil pesos por mes para cada uno”, dijo refiriéndose a los profesionales que presentaron la renuncia. “Esa medida es una estrategia y están extorsionando al Ministerio y al Estado”, aseguró contundente.
Un antecedente similar es el de los anestesistas: “Se fueron del medio público y del privado y ahora trabajan corporativamente”.
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