ASEGURAN QUE SE EXAGERÓ LA CAÍDA DE LA PRODUCCIÓN LECHERA
Dirigentes de la Junta Intercooperativa de Productores de Leche (JIPL) aseguraron que la caída de la producción lechera “se ha exagerado” al tiempo que afirmaron que las estadísticas que publica la Secretaría de Agricultura de la Nación (Sagpya) no reflejan la realidad del sector.
Estas declaraciones fueron realizadas el pasado jueves en nuestra ciudad, en el marco de una rueda de prensa ofrecida por los miembros de la JIPL.
Los directivos de la entidad que reúne a las industrias lácteas cooperativas -SanCor, Mikaut y Manfrey, entre otras- señalaron que el nivel de caída de producción que expresan los relevamientos oficiales no es real y que el volumen de leche producida en nuestro país es superior a lo que se desprende de los guarismos de la Sagpya.
Raúl Maranzana, presidente de la Junta, y Alejandro Galetto, funcionario de SanCor y asesor de la JIPL, coincidieron en manifestar sus dudas respecto de los datos oficiales y advirtieron que los mismos tendrían vicios de procedimiento que darían lugar a importantes errores en la cuantificación de la producción lechera argentina.
Cuando se lo consultó acerca del número de tambos que cerraron por la última crisis lechera y su impacto en la producción, Galetto fue categórico: “Nuestra entidad trata de opinar sobre la base de estudios y de datos, pero lamentablemente cuando los datos no están podemos movernos en el terreno de lo conceptual”, dijo.
Según el especialista y de acuerdo a la visión de la JIPL, hay dos puntos centrales que marcan la evolución de la producción de leche en nuestro país en los últimos meses: una es que efectivamente ha disminuido la producción por cierto impacto del avance de la soja y la otra es que -según la entidad- muchos tambos se pasaron a lo que la Junta llama “lechería no registrada” y que continúan produciendo pero sus volúmenes se encuentran fuera de los relevamientos oficiales que realiza la Secretaría de Agricultura.
“Por la forma en que se manejan las estadísticas”, dijo Galetto, “se ha exagerado la caída de la producción”. Precisó además que el retroceso de la producción “se sigue exagerando debido fundamentalmente a una migración de tambos de la lechería registrada a la no registrada”.
El vocero de la JIPL añadió además que la diferencia estadística que revelan los estudios oficiales “es atribuible a una serie de razones, no sólo a que el que las hace las hace mal”.
Aunque no fueron explícitos, los directivos de la Junta Intercooperativa dejaron picando la sospecha de que tienen el convencimiento de que existen otros factores que hacen que las estadísticas de la Sagpya no reflejen la realidad del sector.
De hecho los dirigentes mencionaron como llamativa la fuerte recuperación de la producción que reflejaron las estadísticas a partir de setiembre de este año. “No es casualidad que en setiembre hayan aparecido 400 millones de litros de la nada. ¿Dónde estaban antes?” preguntaron desde la JIPL al tiempo que interpretaron que dicho cambio “tendría que haber llamado la atención a quienes siguen de cerca la realidad del sector”.
Para la Junta, desde algunos sectores se intentó presentar como “catastrófica” la tendencia de caída de la producción y de cierre de tambos, cuando -según la entidad- la realidad fue otra.
El mensaje pareció un tiro por elevación para un sector de la dirigencia tambera que durante loa crisis advirtió sobre el fin de la lechería.
“Finalmente se dieron cuenta de que la lechería no se terminaba”, dijo Maranzana y precisó que “ya no es como antes, en medio de la crisis, que cuando un tambo se cerraba los animales iban al matadero; ahora van a otro tambo, y vemos que los tambos constantes están aumentando la producción”.
De esa manera la JIPL dejó trascender su preocupación por la presunta escasa confiabilidad de los guarismos oficiales, que según la entidad constituye un importante problema que impide conocer con certeza la realidad de la lechería argentina.
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