ASEGURAN QUE SERÍA “IMPOSIBLE” CONTROLAR EL EFECTIVO CUMPLIMIENTO DE LA LEY ANTIPUCHO
La semana pasada los Legisladores Jorge Lagna y Laura Venesia (PJ), Miriam Benitez y Oscar Urruty (PPPS) y Santiago Mascheroni (UCR)presentaron en la Cámara Baja provincial un proyecto que propone modificaciones a la ley que prohíbe fumar en todos los espacios cerrados públicos y privados.
Los cambios propuestos buscan la habilitación de áreas en las que se pueda fumar en bares, restaurantes, casas de comida, patios de comidas, minimercados, discotecas, salones de baile, de fiestas, de ventas y establecimientos similares, que no estén ubicados en el interior de hospitales, sanatorios, centros de salud, escuelas de todos los niveles o universidades.
Para la radicación de esas zonas se deberá contar con los siguientes requisitos:
– Una superficie no menor a los cien metros cuadrados.
– Estar físicamente separada del resto del salón, completamente compartimentada, contar con un acceso adicional y no ser zonas de paso de personas no fumadoras.
– Las salas deberán tener mecanismos que impidan el paso del humo del tabaco hacia el resto del recinto y contar con ventilación hacia el exterior o extraer el aire de la sala y llevarlo hacia afuera.
– La superficie de la zona para fumadores no podrá exceder el 30% del total de la zona habilitada en general.
– En el caso de existir zonas comunes, como por ejemplo sanitarios, quedará expresamente prohibido fumar.
– Mediante la cartelera apropiada en el ingreso principal y en el ingreso para la zona de fumadores, se advertirá claramente la existencia de los sectores fumadores y no fumadores.
– El personal de servicio que atenderá en las zonas de fumadores serán personas mayores de 18 años sin excepciones.
– En todos los casos se prohibirá la entrada de personas menores de 18 años a las zonas de fumadores.
– En todos los casos la habilitación de las zonas para fumadores se llevará a cabo mediante el pedido expreso y el consentimiento de los propietarios del establecimiento.
De aprobarse el proyecto, aquellos locales que cumpliesen todos esos requisitos podrán disponer de una suerte de “salón para fumadores”, situación que fue desestimada hoy por el Subsecretario de Legal y Técnica del Ministerio de Salud de la Provincia de Santa Fe, Carlos Alberto Dulong.
Según explicó, “concretar las reformas en los comedores es un inconveniente y casi una imposibilidad porque la ley propone reformas muy intrincadas que demandan gastos elevados para los propietarios”.
En el mismo sentido, recordó que “deben ser locales no menores a 100 metros cuadrados de los cuales se puede afectar sólo el 30%, deben tener una división seria establecida en la cual no hay contacto de humo de un lado con el otro lado, ventilación para el exterior, que los no fumadores no deban pasar por ahí para ir al baño, que no haya menores de 18 años dentro de ese sector, etc.”. Luego del repaso, consideró que ya que “en este momento hemos tenido gran receptividad en la gente por el cumplimiento de la ley, cambiarla crearía una inseguridad jurídica en las personas que se sentirían dolidas”.
Por otra parte calificó de “profundamente dificultosa” la aplicación de los posibles cambios “porque si en este momento tener inspectores y controlar si cada lugar está libre de humo es un inconveniente, imagínese si se agrega todo lo otro. Me parece que sería imposible”, finalizó.
LA JUSTIFICACIÓN DE LOS DIPUTADOS
La justicialista Laura Venesia justificó la iniciativa de reformar la ley alegando que actualmente “en el marco teórico se plantea una preocupación loable, pero en la práctica empezó a verse algún tipo de rispidez social”. De este modo se refirió a los inconvenientes que se presentan entre los clientes y los responsables de los negocios, como así también a la negativa de los primeros a ingresar a determinados recintos porque no le permiten encender un cigarrillo.
Para la Legisladora, las multas que se aplicaron –fundamentalmente en la ciudad de Rosario– indican que la norma no se puede aplicar sin generar la justa ira de los dueños de bares y comedores que, según lo establecido, se tienen que hacer cargo de las faltas de sus clientes.
En tanto su par por el Partido del Progreso Social, Miriam Benítez, expresó que “lo que se intenta es tanto proteger a los fumadores pasivos como establecer un espacio físico para los fumadores activos”.
“Sobre todo por los inconvenientes en la aplicación de la ley, sin dejar de proteger al fumador pasivo –que es el objetivo primero de la ley- buscamos permitir a la gente que fuma, que tiene el vicio, que cuente con algún lugar para que puedan seguir fumando”.
Benítez remarcó además que “el punto principal de este proyecto es encontrar el equilibrio, y para eso estuvimos estudiando las leyes de España y Chile”.
La diputada por el PPS indicó que una de las propuestas es que dentro de los locales donde se podrá establecer la nueva norma (bares, restoranes y boliches) separar físicamente los espacios donde se permitirá fumar y donde no.
“Es sólo para bares, restoranes y boliches y se exigirá que deberán estar separados físicamente los espacios de fumadores y no fumadores, y además se solicitará que se utilicen mecanismos que no permitan pasar el humo de un lugar a otro”, aseveró.
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