ASEGURAN QUE SÓLO EL 30% DE LA POBLACIÓN TIENE NIVEL UNIVERSITARIO
El ex ministro de Educación y ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Hugo Juri, afirmó que Argentina cuenta con “igual cantidad de graduados universitarios que de analfabetos”, y dijo que cuando se discutió la Ley 1.420, aprobada el 8 de julio de 1884, el país “estaba primero en Latinoamérica en materia de enseñanza”.
“Actualmente en el país hay por igual tres millones de graduados y tres millones de analfabetos. Alguna vez aquí se consideró que la educación era un lujo y que había que quitarle presupuesto, y lo que en realidad necesitamos son más estudiantes y más universidades en otras regiones”, aseguró Juri al ser consultado sobre la supuesta sobrepoblación de estudiantes en las universidades.
En este sentido, el académico puso como ejemplo a la Universidad de Buenos Aires que “tiene tantos estudiantes como habitantes la provincia de Santa Cruz y eso es una distorsión”.
Sobre la cantidad de estudiantes cursando en las universidades públicas argentinas Juri sostuvo: “Argentina tiene el 30 por ciento de su población en el nivel universitario, mientras que en India, Corea y Singapur están en el sistema el 60 por ciento de los jóvenes”.
Para mejorar esto, el especialista en educación superior dijo que el “país debería expandir nuevas universidades, modificar carreras de grado y aprovechar los 1.700 institutos terciarios desparramados en todas las provincias, que están ociosos, para otorgar títulos intermedios, ya que para algunos trabajos no se necesita estudiar carreras de grado ni tener a un joven hasta los 30 años cursando”.
El mecanismo intermedio -explicó- sería de dos años, en los cuales “los chicos cursan en el Instituto de Formación que esté próximo a su casa un ciclo General de Conocimientos Básicos, como en los Colegios Comunitarios de California. Esto evitará el desarraigo”.
Pero Juri reconoció que son muy pocos los que ingresa a la universidad. “Hay miles de jóvenes que no concurren a la universidad. Dicen que es gratuita pero todo tiene un costo, el derecho de examen, la libreta, los apuntes, el transporte”.
Además, comentó que hoy por hoy “los que entran son hijos de padres con estudios superiores, cuando la verdadera historia de la educación superior argentina demostraba que había cada vez más hijos de obreros y de hogares pobres estudiando en ellas”.
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