ASESINAN A UN HOMBRE DE 74 AÑOS EN ALTO VERDE
Desde la noche del sábado 18 y la madrugada del domingo 19, los vecinos de la manzana Nº 1 del costero distrito de Alto Verde, denunciaron ante los agentes policiales de la subcomisaría 5ª y de la División Homicidios de la URI, que en una casa precaria ubicada en esa geografía, se había desatado un ataque contra el dueño de esa vivienda.
De acuerdo con el relato de algunos vecinos, varios jóvenes golpearon al dueño de casa, Rogelio Mario Barretto, de 74 años, y le pegaron varias puñaladas en su cuerpo; después lo arrastraron hasta las aguas del riacho Santa Fe y lo arrojaron moribundo.
Desde la vivienda que ocupaba Barretto hasta el río, había manchas de sangre, lo que pudo ser comprobado por los agentes de Homicidios y de la subcomisaría 5ª de Alto Verde y, además, fueron corroboradas por los policías del Grupo Técnico Criminalístico de la URI.
LA CAUSA DEL SANGRIENTO CRIMEN
Desde entonces, Barretto desapareció de todos los lugares habituales donde concurría, lo que confirmaba una y otra vez los dichos de los vecinos, y cobraba fuerza la hipótesis del cruento crimen del que había resultado víctima. Pero su cuerpo seguía sin aparecer.
Los agentes de la División Homicidios arrestaron a varios menores de edad, sobre los que se presume su responsabilidad criminal en el asesinato. La causa principal de semejante sangrienta ejecución a puñaladas sería la relación del septuagenario con una jovencita del barrio, con la que se veía desde hace meses.
De acuerdo con los testimonios que se fueron agregando a partir de la investigación criminal que lleva adelante Homicidios, los testimonios serían coincidentes en su mayoría, cuando aseguran que poco antes de la medianoche varios jóvenes llegaron con armas blancas hasta la vivienda de Barretto.
Los muchachos golpearon la puerta y dijeron que habían llegado hasta la casa para hablar de algunas cuestiones comunes. Barretto los atendió, pero desde un principio se negó a abrir; luego se produjo un diálogo largo, y al final, el septuagenario accedió a dejarlos pasar al interior de su casa.
Éstos ingresaron y desde ese momento se escucharon los gritos desgarradores que preanunciaron el crimen sangriento, que incluyó puñaladas en todo el cuerpo de la víctima, tanto en el tórax, como en el abdomen, las piernas y la espalda. Después, ante la mirada de los vecinos, los jóvenes arrastraron al anciano hasta las aguas y lo remataron sobre uno de los troncos que hay en la playa.
HALLAZGO DEL CUERPO
La culminación de este acto macabro se produjo cuando tiraron el cuerpo de Barretto al agua, que después de algunos segundos desapareció de la superficie. Hasta ayer a la mañana, cuando los agentes de la Prefectura Naval Argentina, con asiento en el Puerto de Santa Fe, vieron el cadáver de un hombre flotando y llegaron con el Guardacosta 54, lo amarraron y después lo trasladaron hasta cerca de los elevadores de granos.
Arribaron al lugar los agentes de la División Homicidios y del Grupo Técnico Criminalístico, que realizaron los primeros peritajes sobre el cuerpo para su identificación, y pasado el mediodía ya tenían la certeza que era Barretto, y las circunstancias en que se produjeron los hechos, por los dichos de menores que fueron detenidos y además las armas blancas secuestradas.
Dadas las características de esta causa criminal, se comunicó el hallazgo del cadáver al juez instructor Ferrero y además a la jueza de menores, por las características de los detenidos.
Desde el juzgado instructor se ordenó la necropsia al cadáver, que a pesar de haber estado durante diez días en el agua, presentaba signos de haber sido apuñalado en todo el cuerpo, tal como sostuvieron los testigos de la causa y, además, se corroboró el crimen cuando se supo la identidad.
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