ASESINAN A UN PIQUETERO EN UN EPISODIO CARGADO DE CONFUSIÓN
Mientras todas las organizaciones de desocupados se preparaban para recordar ayer a dos piqueteros en el segundo aniversario de sus crímenes, un dirigente del sector más cercano al Gobierno fue asesinado el viernes a la noche en La Boca en un confuso episodio que cargó de tensión toda la jornada.
Martín “El Oso” Cisneros era uno de los principales referentes en la Capital Federal de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), que lidera Luis D’Elía. Furiosos con el papel de la Policía, el líder piquetero y unos cien militantes y vecinos ocuparon durante unas siete horas de la madrugada de ayer la comisaría 24ª.
Sobre el final de una semana dominada por el conflicto con los piqueteros, el hecho preocupó y descolocó a buena parte del Gobierno. Eso pese a que, para algunos funcionarios, se trató simplemente de un caso policial.
D’Elía, en cambio, no dudó en asignarle un claro contenido político y sus acusaciones apuntaron contra el ex jefe de la Policía durante el gobierno de Eduardo Duhalde, Roberto Giacomino, y sectores de “la vieja política” entre los que no descartó al duhaldismo.
Cisneros fue asesinado de siete disparos de dos armas distintas en su casa de Olavarría al 200 el viernes a las 22.15. Según D’Elía, “no hubo ni un robo ni una pelea, fue un asesinato mafioso para intentar quebrar nuestra relación con Kirchner y obligarnos a pararnos en la oposición”.
En un Gobierno desconcertado, los funcionarios consultados no descartan ninguna hipótesis. “No podemos descartar la teoría del complot o una vinculación política, y esto sería factible si pudiéramos comprobar que (el sospechoso del crimen) actuó como sicario de intereses políticos”, dijo anoche el ministro del Interior, Gustavo Beliz.
Hasta anoche, había un solo detenido: Juan Carlos Duarte. Pero el juez federal, Norberto Oyarbide, que quedó a cargo de la causa, había ordenado varios allanamientos y tenía identificados a un menor y a un hombre acusados de haberse llevado las armas del lugar del crimen.
El juez también abrió una investigación contra D’Elía por la toma de la comisaría y los daños ocasionados, ya que rompieron algunos vidrios y tiraron ladrillos contra patrulleros (ver página 4).
Duarte tenía dos causas en la Justicia y es un viejo conocido de la FTV. Ayer, lo acusaron de haber robado la casa de uno de sus militantes y el comedor Los Pibes de la agrupación. D’Elía y el propio ministro Beliz, lo vincularon con la venta de droga. Para algunas fuentes también tendría estrecha relación con la Policía.
Beliz —que por la tarde habló por teléfono con D’Elía— también confirmó anoche el desplazamiento de la cúpula de la comisaría 24ª, que ya estaba siendo investigada desde hace tiempo. De hecho, el miércoles había sido reemplazado el subcomisario.
Otros funcionarios del Gobierno también le expresaron su solidaridad a D’Elía, el piquetero que el lunes recibió el apoyo de dos ministros y un secretario de Estado cuando realizó un acto en Parque Norte a favor del oficialismo. Algunos, sin embargo, calificaron ayer como “injustificable” su decisión de tomar la comisaría.
En medio de su viaje a China, el presidente Néstor Kirchner estuvo en permanente contacto con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y ratificó su posición frente a los piqueteros: “No voy a reprimir con esta policía de gatillo fácil”, dijo (ver página 10).
El velorio de Cisneros —en el local de la FTV que él dirigía— tuvo una fuerte carga militante. Allí, D’Elía recibió la visita de varios dirigentes políticos y de la mayoría de los dirigentes piqueteros de los sectores duros. Los mismos que, poco antes, habían marchado desde el Puente Pueyrredón a la Plaza de Mayo para reclamar “juicio y castigo” para quienes asesinaron a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, el 26 de junio de 2002.
Otros sectores piqueteros también serán decisivos a la hora de intentar esclarecer el hecho. Sucede que, a media cuadra de la casa de Cisneros, un grupo del Movimiento Territorial Liberación (MTL) mantenía tomada una vivienda y algunos militantes habrían visto lo que ocurrió.
Entre las denuncias que realizó D’Elía contra la comisaría 24ª destacó que, durante la toma, descubrieron dos álbumes con fotos de policías con mujeres desnudas y hasta “pases libres” para los prostíbulos de la zona.
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