ASESINARON A UN JOVEN POR UNA CAJITA DE VINO
Los dos pibes se le vinieron encima y Walter –un pibe de 20 años que en la madrugada de ayer caminaba por el sector de la comunidad toba de Empalme Graneros con el tetrabrik en la mano– no les vio entidad suficiente como para aflojarles la cajita de vino que, desarmados, los adolescentes le exigían. Walter peleó, pero ante la superioridad numérica cayó al piso, boca arriba, y nada pudo hacer ante las dos puñaladas que un tercero le aplicó cuando estaba indefenso. Walter murió un rato después, antes de que la ambulancia llegara, y la policía detuvo más tarde en la misma zona a tres muchachos, bajo la acusación de ser los homicidas. Al Indio, presunto autor material del crimen, le adjudican otro asesinato ocurrido en su Chaco natal.
“Me duele mi hijo”, fueron algunas de las pocas palabras que la madre de Walter Medina dijo ayer y, en esa parquedad, resumió la angustia en la que la sumieron las dos cuchilladas arteras que le quitaron la vida a su hijo de 20 años. “Él nunca tenía problemas”, añadió la mujer.
Walter era un pibe de la comunidad indígena toba que vivía con su familia –”desde hace muchos años”, aclaró su mamá ante las cámaras televisivas–, en una humilde casa al fondo de la calle Cabal (Génova al 5800).
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