ASESINÓ A SU COMPAÑERA Y ESCAPÓ DE COLASTINÉ SUR
Una mujer de 34 años que ayer a la siesta ingresó al hospital Cullen procedente de Colastiné sur murió al llegar la noche como consecuencia de un balazo que la hirió en la ingle y le provocó una profusa hemorragia interna.
La víctima, -NAM- habría sido blanco de tres proyectiles que partieron de una pistola 380, poderosa arma de fuego que -según testimonios recogidos en el lugar del hecho-, habría sido accionada por el hombre que, en los papeles, era su esposo.
Voceros de la URI dijeron que el presunto matador sería un tal Roberto B., un hombre de unos 40 años de edad que ahora es objeto de intensa búsqueda en nuestro medio y ciudades vecinas.
Roberto B. habría echado de la casa a dos niñas, hija de su compañera una de ellas, antes de disparar contra NAM el primero de tres tiros, aparentemente dirigidos a sus piernas.
Las dos chicas, una vez en la calle escucharon los estampidos y corrieron a pedir auxilio a los vecinos, los mismos que un poco más tarde verían fugar a ese hombre de cabellos canosos y rizados, el mismo que habitualmente lucía, ostensiblemente, gruesos collares, cadenas y anillos de oro.
Ese sujeto -Roberto B-, escaparía de Colastiné Sur al volante de una camioneta Ford Eco Sport, vehículo para el cual la policía libró ayer la correspondiente solicitud de secuestro, mientras en el lugar quedaba abandonado el Peugeot 206 que habitualmente conducía la víctima.
Roberto B. y la mujer se habían establecido en esa casa próxima al viejo atracadero de la balsa que décadas atrás unía nuestra ciudad con la vecina capital entrerriana, hace unos tres meses, cuando él la compró al padre de ella.
Sólo por el acento los vecinos del lugar creían que tanto el hombre como la mujer eran españoles, dato curioso porque ambos nacieron y se criaron en nuestra ciudad, más precisamente en los barrios de San Lorenzo y Santa Rosa de Lima, pero ya se sabe, cuando se viaja o vive por temporadas en otro país, a menudo se pega el acento.
También otros niños que en compañía de sus padres solían visitar la casa de Roberto B. y jugaban con otros chicos del paraje costero, decían ser españoles.
Los vecinos del empobrecido Colastiné Sur no se mostraron tan sorprendidos por la muerte violenta de NAM como por la ostentación de dinero que ella hacía, al igual que su compañero y las numerosas amistades que iban y venían a cualquier hora del día, o de la noche, a bordo de automóviles de marcas conocidas y modelos recientes.
Una fuente policial arriesgó que posiblemente el hombre no tiró a matar, porque -dijo- su intención sólo habría sido la de poner en caja -con un par de tiros a las piernas-, a esa mujer que pretendía dejarlo, y eso cuando los dos habrían estado bajo los efectos de las drogas.
El estilo -argumentó la fuente- es propio de los fiolos y agregó acerca del hombre buscado que éste ya contaría con antecedentes por graves delitos contra las personas.
Roberto B. podría formar en una red prostibularia que conecta a España con Santa Fe y provincias vecinas como Entre Ríos y Córdoba, completó otra fuente, no policial.
Los dichos llevan a pensar que, -lejos de lo pasional-, el crimen hallaría explicación en diferencias surgidas entre un rufián y su pupila, para el caso, su propia esposa.
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