ASÍ ESCRIBE LO QUE CANTA
ESTA HERIDA ABIERTA SOBRE EL MUNDO
Letra y música: Coqui Ortiz
Sentados a la orilla del silencio
miramos al crepúsculo vacío.
La larga caravana de recuerdos
la inmóvil calavera de este río.
No queda de su cuerpo ni una gota
que trepe hasta mis ojos aturdidos.
Y el hombre que nació de sus entrañas
navega apenas arriba hacia el olvido.
En esta tarde el cielo se desangra.
El sol cae de golpe en un abismo.
La ausencia va mordiendo las barrancas.
la vida navegó hacia otro sitio.
Aquí habitó hasta ayer el gran misterio,
la espesa cabellera de las aguas,
el hambre tintineando allá en la costa,
el hombre que viajaba hacia su alma.
No queda nada más, todo se ha ido:
el hambre, las canoas, las poesía.
Sólo esta herida abierta sobre el mundo
reclama la ternura a sus orillas.
En esta tarde el cielo se desangra.
El sol cae de golpe en un abismo.
La ausencia va mordiendo las barrancas.
la vida navegó hacia otro sitio.
Dice Coqui Ortiz sobre esta canción:
“De niños aprendemos que debemos cuidar de las plantas, del agua de los animales. Crecemos y por un raro mecanismo olvidamos estos consejos.
Ramón, un amigo, me dijo ¿Qué pasaría si un día el río se secara?
Imaginé: “quedaría una enorme huella deshabitada, como si el río se cansara de nosotros y se fuera”.
Esta canción nació como si estuviera escrita un día después de esta amargura. Sin embargo, los versos no guarda tristeza sino esperanza.
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