ASOCIADOS AL CENTRO COMERCIAL MANIFIESTAN SU PREOCUPACIÓN POR LA PROVISIÓN DE AGUA POTABLE
El Centro Comercial de Santa Fe, manifiesta la honda preocupación de sus Asociados a partir de las incógnitas que suscita a futuro cercano la provisión de agua potable en la Ciudad.
Más allá de las cuestiones legales que deban dirimirse entre el gobierno comitente y la empresa prestadora, con motivo de la anunciada rescisión planteada por esta última, sea en sede administrativa o judicial, se teme por la probable carencia de flujo o deficiencia en su calidad, toda vez que en el lapso de noventa días que parece corto, deban implementarse las medidas para que la nueva prestataria (administración pública o nueva empresa privada) pueda asumir la conducción eficaz en los planos ejecutivos, legales y administrativos que requiera el servicio de agua sana.
Lejos de opinar en esta nota a favor o en contra de cualesquiera de las partes, o de la legitimidad o no de sus argumentaciones, es cierto que las prestaciones han sido deficientes con los consecuentes padecimientos para los usuarios.
Es con estos con quienes no se ha cumplido el contrato de partes, es aquí donde puede inferirse que se haya cometido abuso y/o manipulación como resultado de la conducta de la prestataria y/o de la ineficiencia de los organismos de fiscalización y control, directa o indirectamente relacionados.
Durante una década los santafecinos debimos tributar por el servicio de agua y cloacas en que se nos incluían alícuotas para aplicar a la ampliación y modernización de redes de conducción que no se hicieron, por lo tanto los importes imputados a tales conceptos deberían ser restituidos a sus pagadores con más intereses, punitorios, accesorios y costas. Tampoco se suministraron “convenientemente” los medidores comprometidos por la prestataria, que seguramente hubieran reducido las facturaciones, ponderadas “a priori” sobre un abundante consumo supuesto.
El Municipio, la Provincia y la Nación, se aprestan a repavimentar la ciudad a su costa (o sea a costa del contribuyente), cuando es ostensiblemente apreciable por el hombre común, la coincidencia de pozos y hundimientos resultantes de la mala práxis en la compactación de las excavaciones para conexiones de agua y cloacas, o para reparaciones de fugas en la red. Este asunto reviste connotaciones económicas de gran magnitud que deberían ejecutarse con cargo a la garantía del contrato de Aguas, o debitarse de los saldos acreedores de la empresa, apresurando los embargos correspondientes, con más los daños y perjuicios derivados del pésimo estado de las calles, que repercuten en la conservación de los vehículos automotores privados y de servicios públicos, así como en el barrido y limpieza de dichas arterias.
La Ciudad se pregunta ¿cuantos expedientes por mal desempeño en las obligaciones de funcionario público, se han iniciado? ¿a qué agentes? ¿de qué organismo de control?
¿Si ahora se tercerizó el servicio porque el Estado Provincial se auto consideró ineficiente, porqué confiar que lo será ahora que carece de estructuras experimentadas y coordinadas?
¿Si se terceriza nuevamente el servicio a una nueva prestataria privada, sobre que pliegos de condiciones se contratará? ¿Será más de lo mismo?
¿Cuál será la participación de la comunidad en el diseño de los pliegos de condiciones, para asegurar que no se cometan las mismas inequidades y torpezas que hasta ahora?
¿ Cómo confiar en los entes de regulación actuales si estos no actuaron (al parecer) en tiempo y forma, sobre cada tramo incumplido del contrato en crisis?
¿Cómo se justifica el gasto que debe afrontar el pueblo, para mantener las estructuras especializadas (supuestamente idóneas y consecuentes con su misión de defender los intereses de sus representados) si estas no advirtieron y/o corrigieron las desviaciones parciales o puntuales oportunamente, de modo que hoy explotan todas juntas?
¿Qué dice la letra “chica” del contrato entre la Provincia de Santa Fe y Aguas Provinciales, como para que esta última haya planteado la rescisión del contrato por causas imputables a la primera (según ha trascendido)?
¿Si oportunamente la tercerización del servicio de aguas y cloacas de Santa Fe, hubieran obedecido al criterio nefasto de la década de los noventa, hoy repudiada por el perjuicio ocasionado a la Nación, quienes fueron los responsables en Santa Fe y como purgarían por esto?
¿Si la tercerización que fenece no tuviera los resguardos suficientes como para plantar a la Provincia sobre legítimos derechos y seguridades, entonces el Pueblo debería hacerse cargo de la gigantesca indemnización que pretenda la empresa?
No pretendemos alarmar a la población mas de lo que aconseja la mesura, pero tampoco podemos mirar para otro lado cuando la situación reviste tan comprometida magnitud.
Desearíamos ofrecer propuestas, pero esto requiere conocimiento profundo y estructuras que no tenemos. De todos modos nuestra casa y nuestra voluntad están abiertas al dicenso para sumar, en cuanto a encontrar alternativa de transición y luego definitiva.
Más allá de las imputaciones que se hagan entre concedente y concesionario, la Ciudad de Santa Fe, no debe permanecer en actitud de eterna resignación ante hechos consumados actuando según los mecanismos de la democracia, para su bien presente y futuro.
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