ASUMIÓ LA NUEVA CONDUCCIÓN KIRCHNERISTA EN EL BLOQUE DEL PJ
El bloque de Diputados del PJ tiene desde ayer nueva conducción. Tal como lo venía impulsando el Gobierno, un cuadrunvirato con clara hegemonía kirchnerista e integrado por el porteño Jorge Argüello, el cordobés Carlos Caserio, el rionegrino Osvaldo Nemirovsci y el salteño Juan Manuel Urtubey reemplaza al presidente de la bancada, el duhaldista y titular del PJ bonaerense José María Díaz Bancalari, quien pidió licencia como Legislador.
La designación del cuadrunvirato resultó finalmente mucho más fácil de lo que se esperaba, luego de que la falta de acuerdo obligara a suspender hasta ayer la reunión de la mesa del bloque que se había iniciado el martes.
Ayer, cuando se reinició esa reunión, el duhaldismo, a través de Graciela Camaño, informó de su decisión de aceptar la propuesta kirchnerista del cuadrunvirato, sin más discusiones.
La nueva conducción entró en funciones ayer, con una visita al Presidente Kirchner. Hoy serán recibidos también en la Casa Rosada por el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con quien discutirán el tratamiento de las leyes de Educación técnica, la cuestión impositiva y el próximo envío del proyecto de ley de presupuesto.
Hasta ayer, el duhaldismo sostenía que había que respetar el mandato de la mesa y, por lo tanto, ante el paso al costado del Presidente Díaz Bancalari debían reemplazarlo los Vice.
El cambio de actitud duhaldista permitió pasar inmediatamente a un plenario del bloque, en el que el cuadrunvirato también fue avalado sin mayores discusiones y sin necesidad de que se votara.
Sólo el porteño Gerardo Conte Grand dejó en claro su disidencia con el método de reemplazo elegido. En su opinión, lo lógico hubiera sido elegir sin más a un presidente probadamente kirchnerista, y nombró a Nemirovsci.
Antiguo integrante del grupo Talcahuano, la primera y minoritaria expresión del kirchnerismo en el bloque del PJ previa a la elección de Néstor Kirchner como presidente, Conte Grand tiene en general posturas críticas. Su argumentación apuntó, además, a la falta de historia kirchnerista de Argüello, Caserio y Urtubey.
Con la asunción del cuadrunvirato se cerró de manera relativamente poco traumática el episodio de reflejo legislativo de la interna entre Kirchner y Eduardo Duhalde, que estalló apenas Díaz Bancalari aceptó acompañar a Chiche Duhalde en la lista de candidatos a senadores nacionales por el PJ bonaerense, competencia directa de la lista del Frente para la Victoria que postula a Cristina Fernández y al ministro de Defensa José Pampuro.
La resignación final del duhaldismo —que primero resistió los embates contra Díaz Bancalari— evitó el fantasma de la ruptura del bloque antes de las elecciones de octubre.
El cuadrunvirato está planteado como el esquema de transición de conducción del bloque, hasta que en diciembre, con los nuevos diputados electos en octubre, se defina un nuevo presidente que refleje la nueva relación interna de fuerzas.
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