ASUMIÓ MOYANO COMO ÚNICO JEFE DE LA CGT
En el acto de su asunción como único jefe de la CGT, Hugo Moyano encontró la forma de preservar su buena relación con Néstor Kirchner sin resignar la pelea por mejoras salariales al dirigir sus críticas sólo a Roberto Lavagna.
“Algún funcionario del Gobierno, junto a los empresarios, pretende hacernos creer que los aumentos de salarios producen inflación; es mentira; los que producen inflación son los formadores de precios y ahí es donde hay que controlar”, afirmó el camionero en una obvia alusión al Ministro de Economía.
En los últimos días, la UIA dijo que los sueldos “se desbocaron” y un vocero de Lavagna afirmó que los recientes acuerdos salariales hicieron subir los precios.
Moyano asumió ayer con un acto callejero en la esquina de la sede sindical, en Azopardo e Independencia. Unos siete mil manifestantes de los gremios aliados fueron movilizados desde todo el país.
Los camioneros fueron mayoría y ocuparon un lugar privilegiado frente al palco. Los obreros de la construcción, los taxistas, los trabajadores rurales, los portuarios de Dragado y Balizamiento, y los trabajadores de Obras Sanitarias también aportaron nutridas columnas. En más de una ocasión, estuvieron a punto de terminar a las trompadas.
Los poderosos gremios que rechazan la jefatura de Moyano —mercantiles, sanidad, ferroviarios, SMATA, alimentación, telefónicos— no participaron del acto. Susana Rueda estuvo en su despacho de la CGT y se reunió con el estatal Andrés Rodríguez en una gestión de última hora para tratar de sumarla a la asunción del camionero.
Antes del acto, Moyano pasó por todos los balcones de la sede sindical en busca de la mejor vista panorámica de los manifestantes que fueron a ovacionarlo. Los organizadores hablaron de “más de 15 mil trabajadores”.
Jeans y camisa blanca, el camionero subió al escenario a las 14.50. “Y ya lo ve, hay una sola CGT”, coreó la multitud. Se entonó el Himno pero todos se quedaron con las ganas de cantar la Marcha Peronista.
A José Luis Lingeri —que quedó como virtual número dos— le tocó hacer un repaso de todos los supuestos “logros” de la CGT durante el último año. Incluyó varias medidas del Gobierno como los aumentos del sueldo mínimo, de las jubilaciones y de los sueldos de los estatales.
“Hacelos callar”, le pidió Lingeri a Moyano cuando el fervor de los camioneros le impedía avanzar con su discurso.
Moyano se encargó del futuro. “Vamos a actuar con toda responsabilidad, con toda seriedad, pero también con toda firmeza cuando nuestros reclamos no sean escuchados”, prometió.
“Los trabajadores somos mansos y tolerantes pero estos señores tienen que entender que no somos tontos. Sabemos que la situación ha mejorado lo suficiente para que los trabajadores tengan sueldos dignos”, agregó. Enseguida se comprometió a “luchar para recuperar el poder adquisitivo de los salarios”.
El discurso del camionero estuvo lleno de referencias a Juan Domingo Perón y también a Eva Perón. Una bandera con los retratos de ambos fue la única decoración del escenario.
“Los hombres de ese movimiento que fue creado por Perón y motorizado por Eva no pueden estar divididos. Hacemos un llamado para que nos unamos para fortalecernos y poder llevar a nuestra Patria al lugar que le corresponde”, fue el mensaje para Kirchner y Duhalde.
Sobre el escenario estaban tanto el judicial Julio Piumato, candidato a diputado por el kirchnerismo en la Capital, como el titular de las 62 Organizaciones peronistas, Gerónimo “Momo” Venegas, que estuvo el sábado en el lanzamiento de “Chiche” Duhalde a senadora bonaerense.
“No vamos a pedir más de lo que nos corresponda, sólo que reconozcan el esfuerzo y el sacrificio de los hombres de trabajo”, insistió Moyano. De paso, aclaró que hablaba también de los desocupados y reivindicó al piquetero Raúl Castells. “Los que se afanaron el país están sueltos y son candidatos como (Domingo) Cavallo y los luchadores están presos”, comparó Moyano.
Este contenido no está abierto a comentarios

