ASUNTOS HÍDRICOS GARANTIZA LA PROVISIÓN DE AGUA A TOSTADO
Ayer en horas del mediodía, el ministro de Asuntos Hídricos, agrimensor Alfredo Raparo, recibió a representantes de las fuerzas vivas de Tostado para analizar medidas que permitan aliviar la escasez de agua para consumo humano a raíz de la abrupta bajante del río Salado frente a esa ciudad de 13 mil habitantes.
La delegación del noroeste estuvo integrada por el presidente y gerente de la Cooperativa de Agua Potable, José Silvestre y Otmar Verwimp, respectivamente; el intendente municipal, Enrique Fedele; el senador provincial, Raúl Gramajo (PJ-9 de Julio); la diputada provincial, Julia Pesaresi de Alvarez y el concejal Alfredo Giromini, entre otros.
El tema se torna preocupante por el viejo y conocido manejo de Santiago del Estero de retener el agua a la altura de Colonia Dora, ubicada a 140 km al noroeste de Tostado.
Para Andrés Raparo el nudo central problema pasa por la provisión del vital elemento a los habitantes de la población cabecera del departamento 9 de Julio “cuestión que se garantiza desde este ministerio”, aseguró a El Litoral esta mañana. Además, el funcionario señaló que con camiones se distribuirá el vital elemento a los barrios de la ciudad como una respuesta inmediata.
En cuanto a lo mediato, el ministro precisó que desde el dique derivador santiagueño de Colonia Dora “no se libera el caudal mínimo de 3 metros cúbicos por segundo, situación que ya fue reclamada por el gobernador Jorge Obeid a la gobernadora Mercedes Aragonés de Juárez y al ministro de Interior, Aníbal Fernández”.
Ayer Raparo habló con el ministro de la Producción salteño, quien mostró buena predisposición para firmar un acuerdo que permita el suficiente paso del vital elemento a territorio santiagueño y luego a Tostado. La rúbrica del convenio se realizará la semana próxima, ocasión para la que viajará al noroeste argentino el titular de Asuntos Hídricos, acompañado del senador por el departamento 9 de Julio, Raúl Gramajo.
En el encuentro con la delegación tostadense se trataron aspectos relacionados con la construcción de la represa -se estudia su factibilidad técnica- y el acueducto -Obeid ya entregó 780 mil pesos para la primera etapa-, además de la limpieza de canales.
Sin embargo una cosa es clara: por más obras que se ejecuten, si el río Salado no tiene suficiente caudal de agua el problema seguirá acechando a la ciudad de Tostado.
Repercusiones
Al término de la reunión, José Silvestre, presidente de la Cooperativa de Agua Potable de Tostado se mostró conforme con el resultado del encuentro al que calificó de “muy positivo porque hemos tratado muchos puntos que están relacionados con el problema que nos afecta y que va a ser un proceso lento y largo, pero las soluciones van a llegar”, señaló con optimismo.
El directivo depositó sus esperanzas en las negociaciones que se llevan adelante con los gobiernos de Salta y Santiago del Estero, lugares clave por donde pasa el ahora escaso caudal del río Salado y del que se provee Tostado, ciudad de 13 mil habitantes.
Las gestiones ante las autoridades de las provincias vecinas apuntan a comprometerlas para que respeten el paso del vital elemento aguas abajo y lo garanticen por escrito como lo adelantó el ministro de Asuntos Hídricos. De esta forma se evitará cualquier malentendido o entredicho por la cantidad de agua a liberar.
Por otra parte, Silvestre, reveló que “está todo en marcha para construir el dique nivelador para que no pase de largo el agua en Tostado y contar con reservas. También en estos días comienza a construirse el acueducto porque llevamos la conformidad de la obra y ya contamos con los caños”.
Al ser consultado por El Litoral sobre hasta qué fecha cuentan con reservas del líquido elemento, el directivo de la cooperativa respondió: “Tenemos poca, tal vez para 15 días en la represa pero en el predio de la cooperativa contamos con perforaciones que están dando agua pero con un alto contenido de sal (ver recuadro “El dato”) la que sirve para uso domiciliario pero no apta para el consumo humano”, aclaró.
9 g de sal por litro
El grado de salinidad que presenta el vital elemento en esta parte de la provincia es muy elevado. De acuerdo con la consulta que hizo El Litoral en el Ministerio de Asuntos Hídricos, el agua de perforación tiene entre 8 y 9 gramos de sal por litro.
En síntesis
La situación de Tostado en cuanto a la provisión de agua potable es “crítica”, pero todavía no es grave y tiene reservas para 15 días.
Es imprescindible y en forma urgente almacenar agua potable para consumo humano. Existen aljibes y cisternas de almacenamiento con más de 100.000 m3 de capacidad.
Se deberán mandar camiones cisterna con agua para completar los almacenamientos seguros que posea la cooperativa -en principio de 5 a 6 viajes-.
Esa agua almacenada en aljibes y cisternas es responsabilidad de la Cooperativa de Agua Potable que debe resguardar su conservación y calidad de entrega, la cual se entrega en bidones para su consumo como es habitual en esa entidad.
El agua de uso sanitario se deberá proveer como sucede ahora mediante agua subterránea captada por la cooperativa la que deberá desinfectarse y enviar a la red.
Informe preocupante
El Litoral accedió a un informe que elaboró el subsecretario de Gestión y Planificación del Ministerio de Asuntos Hídricos, ingeniero Gustavo Villa Uría, quien, junto Eduardo Zarza, viajó a Tostado en la última semana de enero. Luego, acompañados por un directivo de la Cooperativa de Agua Potable de esa ciudad, partieron a Colonia Dora, Santiago del Estero.
En ese lugar se construye un azud derivador para riego, que financia la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación por un monto de $ 2.688.000, el cual se encuentra en el final de su etapa constructiva.
“En Colonia Dora, los caudales que trae el río Salado son muy bajos, pero lo poco que trae de agua es utilizado para riego. En esa zona se observa el cierre del río mediante la utilización de palos a pique, clavados con las retroexcavadoras de la provincia de Santiago del Estero y cubiertas con chircas y ramas para producir un represamiento”, describe el informe efectuado en el relevamiento.
“Esto se realiza -agrega- en sucesivas oportunidades para provocar un salto de entre 40 y 50 cm en cada uno de ellos y así lograr derivarlos posteriormente hacia los canales de riego”.
Este monitoreo que desarrollaron los profesionales de Asuntos Hídricos hace notar también que las consecuencias producidas en la zona de Colonia Dora “provocan un virtual cierre del río Salado, derivando sus aguas para el riego de una vasta zona mediante canales artificiales construidos para tal fin. Esos canales, que tienen unos 50 cm de profundidad, erogan el 100% del caudal de estiaje del río Salado”.
“A ese momento -las conclusiones del informe tienen fecha 15 de marzo-, la Cooperativa de Agua Potable se encontraba entregando agua potable en forma gratuita a los asociados de la cooperativa, hospitales, la policía y cocina centralizada, entre otros. La fuente de origen de esta provisión son parcialmente las represas de almacenamiento de agua que se encuentran al norte de Tostado”.
En estas represas se deposita agua de lluvia proveniente de una cuenca hacia el norte y se deriva agua desde el río cuando la calidad de ésta, sus caudales y la altura lo permiten. “A principios de febrero, las represas se encontraban prácticamente vacías, mezclando la fuente con las perforaciones de agua que posee la cooperativa, la cual es de una muy mala calidad, ya que tiene 9 g de sal por litro -el límite para consumo humano es de 2,5 g-, la cual se pasa a través de la planta de ósmosis inversa que posee la cooperativa y tiene una capacidad de producción de 20 a 25 metros cúbicos diarios”.
El informe del ingeniero Gustavo Villa Uría concluye que “la fuente subterránea no es apta para ser potabilizada mediante la planta que posee la Cooperativa de Agua Potable de Tostado.
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