ATACAN UNA MEZQUITA EN IRAK: 71 MUERTOS
Por lo menos 140 personas también resultaron heridas en el ataque ocurrido al norte de la capital, en la última prueba de que los líderes iraquíes han sido incapaces de enfrentar a la violencia sectaria mientras luchan por lograr la conformación de un gobierno.
Un oficial de policía dijo que los atacantes estaban vestidos con las tradicionales túnicas negras usadas por las mujeres chiitas al momento del asalto, en el que hicieron estallar dos bombas dentro de la mezquita Bouratha y una afuera. Algunas fuentes policiales dijeron que eran todas mujeres, y otras que dos de los atacantes eran hombres.
Tras la primera explosión en la entrada de la mezquita, la gente, en medio del pánico, reaccionó protegiéndose adentro del templo, donde poco después los otros kamikazes detonaron sus bombas. Lo que se vio luego fue una escena dantesca: hombres gritaban mientras los cuerpos eran trasladados en carros de madera hacia ambulancias en el complejo que pertenece a Sciri, el más poderoso grupo dentro de la gobernante Alianza Chiita.
“Los chiitas son el blanco y éste fue un acto sectario. No hay nada que justifique este acto más que el negro odio sectario”, dijo el líder de Sciri Jalal al-Deen, que estaba en la mezquita cuando ocurrieron las explosiones.
Al-Deen acusó además a algunos periódicos sunnitas de incitar a la violencia con la publicación de reportes que indicaban que la mezquita albergaba un centro de detención donde personas sunnitas eran abusadas.
Este fue el mayor ataque suicida contra un blanco chiita desde noviembre de 2005, y el peor hecho de violencia ocurrido desde el 5 de enero, cuando insurgentes mataron a unas 70 personas en Ramadi. El ataque ocurrió un día después de la explosión de un coche bomba cerca de un santuario chiita en la ciudad sagrada de Najaf, que mató por lo menos a 13 personas.
Las tensiones sectarias se han agudizado desde el ataque con bombas del 22 de febrero contra la mezquita dorada en Samarra, uno de los lugares más sagrados para los chiitas. El incidente acarreó represalias y dejó a Irak al borde de una guerra civil.
Este contenido no está abierto a comentarios

