ATENTADO SUICIDA EN JERUSALÉN: 8 MUERTOS
Un atacante suicida se inmoló esta mañana en un autobús repleto de pasajeros que circulaba por las calles de Jerusalén. El atentado dejó ocho muertos, además del atacante, y más de 60 heridos, 10 de ellos de gravedad.
El atentado ocurrió apenas un día antes de que la Corte Internacional de Justicia en La Haya comience las audiencias sobre el muro divisorio que Israel construye en Cisjordania. El gobierno israelí afirma que esa barrera es crucial para proteger a su población civil contra atentados.
Las Brigadas de Mártires Al Aqsa, una agrupación armada palestina cercana al movimiento Fatah de Yasser Arafat, se atribuyó la responsabilidad del atentado, e identificó al atacante como Mohamed Zool, de 23 años, procedente de la aldea de Husan, cerca de Belén.
Poco después del ataque, las fuerzas israelíes sitiaron Belén y la policía palestina abandonó sus puestos en esa población, dijeron fuentes de seguridad.
El estallido destruyó la parte posterior del vehículo, que pasaba frente a una estación de servicio, y dejó dos calles a la redonda cubiertas de restos humanos y vidrios rotos. “Fue como un terremoto”, relató al canal uno de la televisión un testigo que se encontraba en la estación de servicio cuando ocurrió la explosión. “La estación quedó cubierta de vidrios y restos humanos”.
El ministro de Defensa Shaul Mofaz convocó a una reunión de emergencia para discutir con sus asesores posibles respuestas al atentado. “El ataque demuestra cuán urgente es construir la valla”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores Silvan Shalom. “Se trata claramente de una medida de prevención … Seguiremos la construcción porque salva vidas”.
El primer ministro palestino Ahmed Qureia condenó el atentado del domingo. En un comunicado, pidió un “cese inmediato de esas acciones” que, dijo, dan a Israel una excusa para continuar construyendo la barrera y lanzar operativos de represalia.
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