ATENTADO SUICIDA FRENTE A LA EMBAJADA TURCA EN ISRAEL
El embajador turco en Bagdad, Osmán Paksut, explicó que “la detonación destrozó todas las ventanas y causó algunas grietas en el edificio”. Y agregó: “Las computadoras no funcionan y los baños están inutilizables… Se trata indudablemente de círculos que no desean que Irak funcione como un país democrático normal y estable … Se trata de la acción de quienes desean transformar a Irak en un paraíso terrorista”.
Un vocero militar estadounidense dijo que la explosión ocurrió a unos 500 metros de la embajada. Soldados norteamericanos y policías iraquíes cercaron el lugar e impidieron que los periodistas se acercaran al edificio. “Dos miembros del personal de la embajada resultaron heridos”, dijo el coronel Peter Mansoor. “Uno era turco y el otro iraquí. Los dos fueron trasladados al hospital pero se repondrán. Por supuesto, el conductor del vehículo murió”.
Varios iraquíes dijeron que murió una segunda persona y más de 10 resultaron heridas. Otros testigos afirman que el vehículo intentaba acercarse a la embajada a media tarde, cuando de pronto estalló.
En Ankara, un portavoz de la cancillería turca condenó enérgicamente el ataque y dijo que el incidente demuestra “la gravedad de la situación iraquí” y “la urgente necesidad de que todos contribuyan inmediatamente a garantizar la seguridad y estabilidad en el país”.
El nuevo ataque se produce dos días después de la poderosa explosión de otro coche bomba frente al Hotel Bagdad, donde se alojan funcionarios estadounidenses y miembros del Consejo Gobernante Iraquí. Allí, murieron al menos ocho personas, entre ellas el atacante.
El parlamento turco aprobó la semana pasada un pedido del gobierno de enviar soldados a Irak, una medida bien recibida por Washington pero opuesta por el Consejo Gobernante Iraquí y la minoría curda en Irak.
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