ATLÉTICO DE RAFAELA VOLVIÓ A TRIUNFAR EN SU CASA
A esta altura del año y sin grandes expectativas ni para luchar arriba ni abajo, con algunos bajas importantes y con varios juveniles, Atlético de Rafaela marcó la diferencia en la red ante un San Martín de San Juan mezquino, desatento y con una falta total de protagonismo cuando se encontraba en desventaja.
Atlético y San Martín parecía que jugaban sin ningún incentivo y el resultado fue el previsible: un partido chato, repetido, sin jerarquía. Dentro de esas características, Rafaela tuvo un par de individualidades que fueron desequilibrantes y que gravitaron en el resultado: Franco Mendoza y Marcelo Barovero.
Desde que comenzó con una serie de derrotas (tres consecutivas), el técnico José Luis Brown, decidió pensar en el futuro y probar con varios chicos de las inferiores que en algunos casos ya tuvieron oportunidades y otros que recién apuntan. Varios profesionales siguen recuperándose de lesiones que los marginaron del equipo titular y también están los que buscan su mejor forma física para alcanzar el máximo nivel.
Lo cierto es que en este momento Burela, Del Bono, Chirumbolo, Villalba, Cárdenas no juegan y sus puestos son ocupados por juveniles. La experiencia parece interesante porque mantener la tradición de priorizar a los futbolistas hechos en el club, algo que siempre hizo y sostuvo Gustavo Alfaro, y a juzgar por las condiciones que muestran algunos se mantienen las expectativas en el trabajo a largo alcance.
San Martín, en cambio, apostó a mantener los mismos nombres e idéntica estructura futbolística desde que comenzó el torneo. Manejó mucho mejor la pelota que su rival en el primer tiempo, pero reiteró errores en la zona de definición. Si bien creó cuatro situaciones claras, concretó sólo una y eso suele ser una definición. De todas maneras, la importancia de concretar de San Martín fue tan grave como la inoperancia que, por momentos, mostró Rafaela cuando debió generar su juego.
LLegaron los goles: primero Mendoza de penal para el local y después, Piersimone en una buena definición para el conjunto cuyano.
Apenas iniciado el segundo tiempo, Mendoza y Méndez se juntaron y concretaron un par de paredes perfectas que terminaron con revolcadas de Monasterio y enseguida, el “9” de Rafaela recuperó un balón que se perdía y después de dejar en el camino a la última línea sanjuanina convirtió un verdadero golazo producto de una definición de lujo.
Fue justicia para los jugadores más pensantes entre tanta mediocridad. En desventaja, los sanjuaninos de Bongiovanni siguieron utilizando la pelota. Se volcaron sobre el arco de Barovero sin demasiadas ideas. De contra y en una buena jugada de Galleguillo, el juez cobró penal después de una soberbia maniobra de Chiaparelli sobre la humanidad del enganche de Atlético. Esta vez ejecutó Sergio Comba a la izquierda de un arquero vencido que había elegido el palo derecho.
Atlético de Rafaela fue más porque tuvo a Barovero, Mendoza, Tomassini, Gareis y a Méndez, grandes promesas que apuntalan el sueño de seguir apostando a las inferiores, la fórmula del gran éxito.
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