Atlético perdió ante Quilmes en su primer partido de primera
El grito de esos más de 15.000 hinchas de Quilmes nació espontáneo después del tercer gol: "Esto es para Raaaacing/para Riiiiiiver y Booooooca…". Ellos —que tanto aprendieron del sufrimiento en los últimos años, después de finales y partidos decisivos con desenlaces desencantadores— se volvieron a sentir de Primera. En ese instante, cuando los del contorno se acordaron de los grandes, cuando volvieron a sentir la certeza de un triunfo en la A después de 11 años, Quilmes ya había acumulado motivos para el aplauso. Recién regresado a la A, con un plantel en formación, con poco tiempo de fútbol compartido, mostró tres atributos que permiten entusiasmo: orden, creatividad y autoestima elevada.Así, sostenido en esas tres patas le ganó a Atlético Rafaela. Al cabo, ese 3-1 fue la consecuencia del juego, de las capacidades individuales y del aprovechamiento de las oportunidades. No hubo azar en la victoria de Quilmes. Nada de eso: ganó porque fue mejor. Tuvo convicción para ir a buscar y futbolistas capaces de desequilibrar. No fue poco. Tres ejemplos: 1) Leandro Damián Benítez —22 años, de Berisso, zurdo, volante por la izquierda— tuvo noventa minutos como para sugerir que en Estudiantes merecía otro espacio para mostrarse. Gambetea, le pega muy bien a la pelota y hasta puede darse el lujo de hacer lujos. Metió el centro del primer gol (convertido, de cabeza, por Diego Ceballos) y, con un precioso zurdazo en un tiro libre, sentenció la victoria. 2) Darío Ezequiel Fernández (24 años, de Puerto Belgrano, hábil, juega de enlace) usa la diez de Quilmes. Tiene mucha precisión, capacidad para conducir y elegancia en el manejo. Ayer, en los momentos clave, se adueñó de la pelota y puso a Rafaela contra su arco. Gustavo Alfaro lo conoció en su paso por Olimpo. Lo llevó el año pasado a Quilmes. A juzgar por su debut en la A, fue un acierto. 3)Daniel José Cigogna Antelo —20 años, quilmeño, delantero, de las inferiores— tiene capacidad para jugar por afuera u oportunismo de punta-punta. Ayer, en el primer rebote que tuvo puso el 2-1 con un tiro cruzado, Antes y después, con su habilidad, fue un problema sin solución para la defensa rival. No son los únicos casos; sólo los más sintomáticos.
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