ATLÉTICO PIENSA EN CHACARITA Y TRES PUNTOS FUNDAMENTALES
Ya está. Punto y aparte. Pasó Boca y todo lo que generaba la visita a La Bombonera. Atrás quedó un partido especial que se perdió bien y que más allá de la jerarquía del rival dejó muchas cosas por analizar.
Ahora Atlético tiene que volver a jugar su campeonato. El de los 48 puntos en dos torneos. Lleva 12 -la cuarta parte- en un cuarto de temporada. Hasta aquí bien en cuanto a números.
Aunque da la sensación que para reafirmar lo que los números dicen con absoluta claridad hasta aquí hará falta algo más que quedarse mirando la tabla. La Crema deberá pensar en buscar algunas variantes de cara al futuro, porque ya está dejando de ser el equipo que nadie conocía a comienzos del campeonato.
Además, ahora vienen tres partidos de local de esos que tiene que ganar para apuntalar su estadía en Primera División. Chacarita, Lanús y Nueva Chicago serán los próximos tres rivales en el Nuevo Monumental. El técnico es conciente de eso y por eso el domingo al salir del vestuario, después de perder con Boca, aseguró que frente a Chacarita tienen que “ganar sí o sí”.
Hoy Chacarita está en zona de Promoción y Chicago en zona de descenso directo. Lanús está un poco más aliviado, pero no puede darse el lujo de perder muchos puntos. En el medio de estos tres partidos estará Racing en Avellaneda; Talleres y Banfield lejos de casa y en forma consecutiva.
En estos seis encuentros que vienen, Atlético tendrá que terminar de darle forma a su campaña del Apertura. Y si no suma buenos puntos tendrá unos últimos cuatro rivales muy complicados para tratar de llevar agua para su molino: Estudiantes en La Plata, Newell’s en Rafaela, Independiente en Avellaneda y el cierre con River en casa.
Ya se dijo varias veces, por ahora las cuentas cierran, pero ahora viene la parte más jugosa del campeonato para Atlético. El momento de sumar los puntos que valen doble. Para eso deberá trabajar el plantel en todos los aspectos: físico, futbolístico y anímico.
Pensar en variantes
El desgaste propio del torneo ha hecho que Atlético empiece a necesitar echar mano a todo el plantel. Aunque hasta aquí son pocas las soluciones que han aportado los jugadores que vinieron del banco.
Sacando el caso puntual de Emanuel Villa que arrancó bien de atrás, hasta llegar al banco, luego a la titularidad y más tarde a ser el goleador, el resto sumó poco.
El técnico habitualmente hace jugar a los titulares la mayor cantidad de tiempo posible. Y sólo hace cambios cuando son necesarios (fundamentalmente por lesiones). El cambio de Celaya por Araujo del domingo es una muestra. Fue la única variante en serio que hizo en un partido complicado que necesitaba alternativas en el segundo tiempo y un cambio de aire para soportar el ritmo que proponía Boca.
Ahora con Araujo casi afuera de la formación titular (hoy le hacen nuevas placas, pero sigue con mucho dolor y con medicación) vuelve a plantearse la necesidad de buscar modificaciones.
¿Tiene Atlético un reemplazante natural de Araujo en el plantel? No.
¿Pensará el técnico en algún momento variar el dibujo táctico? Parece casi una utopía. ¿Echará mano a los jugadores más reclamados?
Mmmmmmmm…
Entonces el rompecabezas se acomoda como puede. Cachín Blanco empieza a pensar un equipo sin Villa ni Araujo para jugar con Chacarita. A partir de eso busca alternativas posibles. La primera, cambiar peón por peón y no complicarse demasiado. En ese sentido Diego Heck sería la primera alternativa posible para jugar por el Pipi. Y en segundo lugar aparece Miguel Guerra. “El ya jugó de cuatro conmigo en Mendoza”, le decía ayer el entrenador a LA OPINION.
La segunda es cambiar el esquema y salir a jugar con tres en el fondo y sumar un hombre en ataque. “Pensando que necesitamos los puntos como sea, no habría que descartar el cambio de sistema”, reconoció Blanco ayer.
En el ataque está la otra preocupación, porque es probable que Emanuel Villa no llegue al compromiso del domingo. “Ahora ya casi no tengo dolor en la zona afectada, así que voy a esperar a hablar mañana (por hoy) con los doctores para ver si puedo empezar a trotar y hacer unos alargues”, aseguró ayer en diálogo con este Diario.
Asimismo, prefirió no hacer futurología con relación a su posible regreso en el partido frente a Chacarita. “Primero quiero hablar con los doctores, con el técnico y ver cómo me siento, después hablaremos del partido del domingo”, reconoció el jugador.
Villa estuvo toda la semana pasada realizando trabajos kinesiológicos y pileta. Seguramente desde hoy intentará volver lentamente a trabajar en lo físico para ver cómo está de la lesión.
Si Villa no llega, la ficha a la que le apunta Blanco es Darío Gandín.
El entrenador había reconocido antes del partido con Boca que el jugador de características más parecidas a la de Villa era Gandín. Lo que pasa es que el Chipi venía arrastrando una dolencia en un tobillo, pero el domingo fue al banco y jugó unos minutos.
Después habrá que ver cómo rearma el equipo Cachín y con qué piezas cuenta para enfrentar a Chacarita el domingo.
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