Atlético Tucumán se impuso frente a Defensa y Justicia
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El “Decano” superó 3 a 1 al “Halcón” por los goles de Luis Rodríguez y Acosta y Zampedri. Rafael Delgado marcó el empate transitorio. La “Pulga” llegó a los 100 gritos con la camiseta tucumana.
En la calurosa tarde norteña, con más de 30 grados y una humedad insoportable, Atlético Tucumán recibió a Defensa y Justicia con la obligación de ganar para no perderle pisada a Lanús, que en el inicio de la jornada sabatina se impuso frente a Rafaela.
Por la obseción del trabajo de los entrenadores el espectáculo fue considerado como un duelo de ajedrez, en donde cada movimiento estaba planeado con antelación. La presión del Decano y las combinaciones entre Nicolás Stefanelli y Fabián Bordagaray hicieron que el choque sea de ida y vuelta.
Antes de que se vayan al descanso los Azconzábal lograron establecer la fiesta tucumana. En un contragolpe iniciado por Cristian Lucchetti, continuado por Luis Rodríguez y Leandro González culminó con la infracción de Damián Martínez que Saúl Laverni interpretó con penal y expulsión. Desde los doce pasos la “Pulga” dejó sin posibilidades a Pablo Santillo y selló el 1 a 0.
No fue una conquista más para el histórico delantero, dado que el grito significó su centésimo tanto con la camiseta de Atlético Tucumán y desde las tribunas le brindaron su reconocimiento con una lluvia de 100 pelotas al campo.
En el complemento, el ex atacante de River y San Lorenzo tuvo la chance de emparejar las acciones a través de un tiro libre. Sin tomar demasiada carrera el goleador buscó el palo de la barrera y el travesaño le negó la igualdad. Los esfuerzos del Laucha le brindaron una cuota de suspenso al exquisito remate.
Sin dudas, la clave estaba en los balones detenidos. El destacado trabajo de Ariel Holan hizo que no se note la inferioridad numérica y Rafael Delgado se encargó de silenciar al Monumental Presidente José Fierro. La sorpresa cayó como un baldazo de agua fría en medio de un desierto de altas temperaturas. Lo inesperado pasó a ser doloroso y desilusionante.
De todos modos, la fórmula del Vasco volvió a efectivizar los movimientos de los contragolpes para que la victoria no se desvanezca. La descarga de Cristian Menéndez, la habilitación de González y la definición de Guillermo Acosta conformaron el 2 a 1 para que el hervidero tucumano vuelva a ser un delirio. Incluso pudo liquidar el pleito de la misma manera, pero la resolución del volante de Pigüé rebotó contra el caño. Al choque todavía le quedaban emociones.
Como no podía ser de otra manera, el local terminó su compromiso con otra contra. Las dudas de Delgado y Hugo Silva facilitaron la labor de Juan Govea, quien abasteció a Fernando Zampedri. El potente disparo expuso las limitaciones de Santillo y confirmó el triunfo de Atlético Tucumán. El sueño de seguir de cerca al Granate o de luchar por un boleto a la próxima Copa Libertadores se mantuvo vigente en el norte argentino.
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