Audiencia por el caso de los mellizos de Zavalla
El caso de los mellizos supuestamente desaparecidos de Zavalla tuvo ayer un nuevo capítulo con la audiencia en la Cámara Penal de Apelaciones en la que se determinará si queda firme o no el fallo de sobreseimiento de los dos matrimonios casildenses acusados de la sustracción, retención y ocultamiento de menores.La jueza de Casilda, Mariel Minetti, eximió en diciembre último a las hermanas Andrea y Mariana N. y a sus esposos Luis J. y Germán S., denunciados por Liliana Montenegro como los responsables del parto clandestino y apropiación de los mellizos, de cuya gestación no hay certezas absolutas. El dictamen fue apelado por las fiscales Lorena Aronne y Marianela Luna, y por la querellante, representada por la abogada santafesina Lucila Puyol.
Todos, denunciantes, acusados y sus defensores se vieron las caras ayer a las 9 en la audiencia que se llevó a cabo en la sala IV de los tribunales rosarinos. Las más de cuatro horas de presentaciones resultaron escasas, ya que, cuando la defensa apenas comenzaba a esbozar sus alegatos, el juez Llaudet Maza decretó el cuarto intermedio hasta el lunes, a las 9.15.
Luna y Aronne insistieron ayer que el fallo de Minetti fue “apresurado” y que la investigación “no ha culminado”, dado que “hay pruebas en curso, otras pendientes, otras resueltas parcialmente y que hay que trabajar”, como entrecruzamientos telefónicos y pericias informáticas.
Además, remarcaron la “complejidad de la situación”, dado que de los resultados que recién están comenzando a llegar de diligencias anteriores ya debieron ordenar nuevas medidas.
Por su parte, Puyol adhirió a los argumentos de las fiscales que cuestionan a Minetti de hacer cierta selección de pruebas a la hora de emitir su fallo, y advirtió que “aquí hay un caso muy grave de desaparición forzada de personas. Es preciso profundizar”, enfatizó.
Luego, la defensa de los matrimonios, constituida por los abogados Fausto Irure, Germán Mahieu y Brian Wheeler, sólo alcanzó a presentar algunos argumentos tendientes a probar la inexistencia del embarazo de Montenegro, basándose en las distintas evaluaciones médicas. Y detallaron una serie de contradicciones de la denunciante, en relación a si es o no analfabeta, si tenía o no actividad en redes sociales, y especialmente en cuanto a sus declaraciones a médicos sobre las etapas de su supuesto embarazo.
Fuente: La Capital
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