AUMENTA LA AYUDA INTERNACIONAL PARA ASIA
La ayuda internacional, financiera y asistencial seguía aumentando tres días después de los maremotos que el domingo azotaron a varios países del sudeste asiático, con un balance aún provisional que superaba los 60.000 muertos y 40.000 desaparecidos.
Europa, Japón, Australia, Estados Unidos y otros muchos países desembolsaron decenas de millones de dólares para hacer frente a la catástrofe, mientras los equipos de salvamento se dirigían a las zonas siniestradas para prestar los primeros auxilios y cubrir las necesidades sanitarias y alimentarias.
El lunes, la ONU evaluó en miles de millones de dólares los daños que afectaron a por lo menos ocho países del sur de Asia: Sri Lanka, India, Tailandia, Indonesia, Malasia, las islas Maldivas, Bangladesh y Birmania.
Numerosos aviones fletados por gobiernos y Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) humanitarias, que transportan toneladas de mantas, tiendas de campaña, ropa, medicamentos y equipos purificadores de agua, volaron rumbo a esas regiones o se disponen a hacerlo próximamente.
Muchos equipos médicos también viajan a los países asolados por la catástrofe, donde se temen epidemias a causa de las condiciones insalubres y los miles de cadáveres en descomposición.
De paso, los aviones y barcos repatriarán a los miles de turistas, en su mayoría occidentales, que disfrutaban de sus vacaciones en estos parajes “paradisíacos” cuando se produjo un fortísimo terremoto, que desencadenó olas gigantescas que barrieron todo lo que encontraron a su paso.
La ONU pedirá un monto récord a los países donantes con el objetivo de ayudar a las víctimas del maremoto en el Océano Indico, declaró un alto responsable de Naciones Unidas.
El llamamiento que la ONU hará en los próximos días superará los 1600 millones de dólares reclamados en la primavera boreal de 2003 para la reconstrucción de Irak después de la ofensiva anglo-estadounidense, dijo la vicecoordinadora para la ayuda de emergencia de la ONU, Yvette Stevens.
Por su parte, el responsable de asuntos humanitarios de la ONU, Jan Egeland, se felicitó de la respuesta de la comunidad internacional a las urgentes necesidades generadas por el devastador maremoto del domingo en Asia.
Ayer la Cruz Roja internacional pidió una ayuda de 44 millones de dólares y envió un hospital de campaña y toneladas de medicamentos.
Estados Unidos otorgará 35 millones de dólares que se suman a los 400.000 dólares que desembolsó en un primer momento. Además, el ejército estadounidense ha enviado veinte aviones y ha desviado varios buques hacia la región.
La Comisión Europea anunció que va a movilizar rápidamente hasta 30 millones de euros (40,8 millones de dólares), tras una primera ayuda de 3 millones de euros.
La Cruz Roja canadiense y el gobierno de Canadá anunciaron el envío de 25 toneladas de víveres y material hacia las zonas afectadas. Ottawa desembolsó hasta ahora 3,28 millones de dólares estadounidenses para ayudar a las organizaciones gubernamentales canadienses presentes en los lugares siniestrados.
Australia anunció el miércoles por la mañana que triplicaba su ayuda de emergencia, que alcanzará los 27 millones de dólares estadounidenses.
La mayoría de los países europeos anunciaron la concesión de los primeros fondos al tiempo que enviaban equipos a la región. Alemania dio tres millones de euros, Grecia 300.000 euros, Suiza 660.000, la República Checa 328.000, Irlanda un millón, Holanda dos millones y Hungría 245.000 euros.
Noruega aportará 6 millones de euros, Dinamarca 1,3, Finlandia 300.000 euros y Suecia 2,7 millones.
Irán, donde el 26 de diciembre de 2003 un terremoto causó 31.000 muertos, también cooperó. La Media Luna Roja iraní envió 221 toneladas de material por valor de 627.000 dólares. Qatar y Arabia Saudita ofrecieron 7,4 millones de euros cada uno y Kuwait 1,4 millones.
Marruecos envió medicinas, vacunas y mantas.
Por su parte, Japón ofreció 30 millones de dólares en total para los países afectados y unos 7 millones de euros para las ONGs japonesas.
China va a otorgar una ayuda de 2,6 millones de dólares, superada por los 3,1 millones de dólares que anunció el magnate Li Ka-Shing, de Hong Kong.
Por último, Israel envió tres aviones a Sri Lanka con un equipo de salvamento de 150 personas, víveres y material de salvamento.
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