AUMENTA LA TENSIÓN POR EL CORTE DEL GAS DE RUSIA A UCRANIA
Las caídas en el suministro del gas que varios países de Europa reciben a través de Ucrania se agravaron anoche, después de que Rusia decidiera interrumpir el suministro del fluido a esa nación por su negativa a aceptar un aumento en el precio dispuesto por el gobierno de Vladimir Putin (Edición impresa), y el conflicto siguió aumentando hoy con acusaciones de Moscú, que Kiev rechazó, sobre el presunto desvió ilegal del energético.
Hoy el gobierno de Moldavia denunció que el consorcio estatal ruso Gazprom también le cortó el suministro de gas por falta de acuerdo sobre los nuevos precios reclamados por Moscú, rechazados por el presidente Vladímir Vorónin, quien denunció la motivación política del gesto de Moscú.
El consorcio petrolero austríaco OMV advirtió que el gas natural ruso que llega a Austria pasando por Ucrania y que cubre un 60 por ciento del consumo en la república alpina se redujo en un tercio durante la noche del domingo al lunes. Ya anoche la compañía había denunciado una caída del 18 por ciento.
Según la empresa suministradora, la situación está por el momento bajo control ya que la menor importación pudo ser compensada con reservas, pero no se puede “descartar del todo que se dé un problema limitado de abastecimiento en el sector de los grandes consumidores”.
También Hungría constató un descenso del suministro del 40 por ciento del gas natural que llega por Ucrania y Austria, informó un portavoz de Mol, la primera sociedad de gas y petróleo húngara, que añadió que a la firma le resulta imposible “saber si el descenso es provocado por los ucranianos o por los rusos”.
El vocero añadió que la situación fuerza a MOL a reducir las exportaciones hacia Bosnia y Serbia y puntualizó que “Hungría cuenta con reservas almacenadas para un mes y medio”. También Polonia, Eslovaquia y Eslovenia afirmaron haber sido alcanzados por la crisis entre Rusia y Ucrania.
Ayer la compañía estatal rusa Gazprom inició un corte del suministro de gas a Ucrania por desacuerdos sobre los precios del fluido. Las tuberías que surcan el suelo ucraniano abastecen el 25 por ciento de las demandas europeas de gas, y, pese a que se supone que el fluido para Europa sigue enviándose, el tema gana relevancia en medio de la ola de frío que golpea al continente.
Gazprom denunció hoy que Ucrania desvió ayer ilegalmente unos 100 millones de metros cúbicos de gas destinado a los países europeos, por un monto de más de 25 millones de dólares, y el vicepresidente de la firma, Alexandr Medvédev, sostuvo que “si el robo continúa a tales ritmos, los volúmenes y costo del carburante desviado pueden resultar muy, pero muy considerables”.
Pero Ucrania aseguró que no se queda con parte del gas ruso destinado a los países europeos pese al corte decretado el domingo por el gigante ruso, aunque no descartó retener parte del fluido como “pago en especie” por el tránsito si lo llega a anecesitar. La compañía pública ucraniana Naftogaz añadió por el momento que las necesidades nacionales están cubiertas por gas procedente de las reservas locales e importaciones de Turkmenistán.
La medida tomada por Moscú fue recibida con “preocupación” por la Comisión Europea, que analizará el tema este miércoles. El sábado, Italia, Francia, Alemania y Austria habían enviado notas a Rusia para pedirle que se asegurara el aprovisionamiento. Las cuatro naciones europeas son las principales importadoras de gas ruso, que recorre un extenso gasoducto a través de territorio ucraniano.
A las crecientes preocupaciones se sumó hoy Gran Bretaña, donde el ministro de Energía, Malcolm Wicks, advirtió que pueden verse afectados los precios a pesar de de que el Reino Unido produce cerca del noventa por ciento del gas que consume e importa el diez por ciento restante de Noruega.
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