AUMENTAN LOS RIESGOS SANITARIOS POR LA CONCENTRACIÓN DEL GANADO
En la actualidad y desde hace un tiempo, los campos argentinos muestran una cosecha de soja que sienta un récord de producción histórico. Sin embargo, hay otra realidad que se manifiesta en los establecimientos y responde a la gran cantidad de animales que se hacinan en lugares pequeños, situación que se da con el fin de dejar librado más espacio a la agricultura.
El Dr. Federico Lüchter, de la cátedra de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV), sostuvo que “nuestros campos productores de ganado se están modificando sustancialmente, como consecuencia de la cosecha de soja y de otros productos agrícolas. Esto hace que en cada establecimiento, el número de animales se mantenga, pero el lugar que se les tiene asignado se reduzca”.
Esta situación deriva en lo que se denomina “incremento en la densidad de población animal”, que en algunas regiones es muy notoria. Hay casos en los cuales se ha reducido el campo disponible para bovinos en 65 ó 70% pero, como hay interés en mantener el ganado, en algunos casos la existencia de ganado se ha incrementado según ejemplificó el profesional.
Enfermedades
El incremento en la densidad de población involucra la posibilidad de transmisión de agentes infecciosos mucho más alta que la corriente y así algunos agentes patógenos, al aumentar su presencia en el organismo animal, pueden causar una agresión mucho mayor que lo habitual.
En este sentido, Lüchter explicó que “lo que la Facultad pretende es llamar la atención sobre los riesgos sanitarios en la hacienda derivados de ese incremento en la densidad de población, hecho que puede darse”.
Para el entrevistado, “se deberían tomar medidas profilácticas de distinto tipo, para no tropezar con graves problemas o mortandades en invierno o en la primavera que viene”.
A modo de ejemplo, recordó que hay antecedentes en Estados Unidos y otros países. Después de la guerra, hubo un gran auge de la agricultura por condiciones económicas y eso hizo que se produjera similar situación a la que está ocurriendo en nuestro país: la concentración en un área del campo, de los bovinos que antes ocupaban mayor extensión. Allí fue cuando apareció una serie de problemas, sobre todo de naturaleza virósica o por determinadas bacterias “chicas”.
Hay muchos virus que normalmente están, pero como algunos de ellos son de limitada agresividad, no se manifiestan hasta que la cantidad presente en cada animal provoca enfermedad o motiva el accionar de otros gérmenes (generalmente bacterias) que también podrán expresar enfermedad.
Cuando se produce esto “básicamente se debe vacunar contra esos agentes patógenos, pero siempre tomando en cuenta las características de cada establecimiento. No se debe vacunar por el solo hecho de hacerlo, sino de acuerdo al nivel de riesgo y los antecedentes que cada establecimiento tenga y el grado de densidad de hacienda al que ha llegado” comentó el Dr. Lüchter.
El riesgo
Finalmente, el docente opinó que el productor “es muy consciente, con un criterio válido, de achicar el lugar para ganado y poner cereal, sobre todo soja, porque el rinde económico por hectárea es mayor. Pero como es más manejable el capital hacienda que el de agricultura y a eso se suma que el precio ganado no está ahora muy mal, retiene hacienda y decide hacer las dos cosas a la vez. Ambas son válidas. Pero, desde mi punto de vista, ante ese cambio en el manejo es conveniente valorar el riesgo de perjuicio económico derivado de la incidencia de las enfermedades que pudieran aparecer como consecuencia de la modificación en la estructura de explotación”.
Este contenido no está abierto a comentarios

