AUMENTAN LOS ROBOS DE ALAMBRADOS PERIMETRALES
La Unión Transitoria de Empresas encargada de ejecutar el tramo III de la Circunvalación Oeste decidió suspender la colocación del alambrado perimetral hasta concluir los trabajos; en el Jockey Club, decidieron levantar paredes de ladrillos de tres metros de altura…
¿A qué se debe esto? Sencillamente, a la reiterada sustracción de cientos de metros de alambrado que se sucede en varios lugares de la ciudad y localidades vecinas. Éstos son sólo dos ejemplos de los últimos robos, aunque el fenómeno empezó hace bastante tiempo y la lista de nuevas y posibles víctimas parece ser incierta.
Meses atrás, en tres oportunidades, desconocidos se apropiaron de casi 500 metros del tejido olímpico que demarca el predio del aeropuerto de Sauce Viejo. En ese lugar y debido a las considerables extensiones de los terrenos y la poca vigilancia, los ladrones prácticamente no tuvieron inconvenientes en cortar, enrollar y llevarse un buen tramo del costoso alambre.
En nuestra ciudad, cuando la UTE (Obring-Supercemento y JCR) encargada de la obra de la Circunvalación Oeste y Acceso Norte colocó el alambrado en la zona de caminos rurales, desde la ruta provincial 70 hasta calle Teniente Loza, no hubo problemas en materia de seguridad.
Pero bastó que comenzaran a trabajar en las inmediaciones de barrios más poblados del noroeste, como San Agustín y Yapeyú, para que empezaran los robos.
Luis Bartés, jefe de Producción de la obra, informó que hace unas semanas fueron sustraídos en ese sector 150 metros de alambrado, de un total de 10 mil ya colocados en el área rural, por lo que se decidió “suspender esa tarea específica y dejarla para el final de la obra”.
En total deben colocarse 50 mil metros lineales de alambrado a ambos lados del camino, a lo largo de 19 kilómetros.
El trabajo insumió a los ladrones “tres noches”, dijo Bartés. Primero, “habíamos colocado sólo los postes y se los llevaron. Al otro día decidimos dejar el alambrado completamente instalado pensando que así no podrían robarnos nada, pero nos equivocamos porque directamente sacaron todo: los postes, las varillas y el alambre”.
La denuncia fue radicada en al comisaría 7ma. de barrio Yapeyú, pero hasta el momento no hubo novedades en la investigación.
“Después que hicimos la denuncia se terminaron los robos. Impusimos un poco más de presencia en la zona, iluminamos, e incluso la policía patrulló”, dijo.
GUARDIA HASTA EL FIN
Al evaluar los perjuicios, más allá de las faltantes concretas, Bartés sostuvo que “todo robo implica un costo extra que obviamente es asumido por la empresa. Nos perjudica en el sentido de que tenemos que tomar precauciones no previstas y modificar la planificación de los trabajos”.
El jefe de Producción adelantó que cuando se decida colocar el alambrado “tomaremos algunas medidas extras de seguridad, como por ejemplo, poner un guardia hasta que entreguemos la obra”.
Además de la sustracción de alambrado, hay que sumar dos robos en el obrador ubicado en calle Gorostiaga, cerca del Jockey Club. De allí se llevaron ruedas completas de equipos, baterías y herramientas, aprovechando la poca iluminación y la amplitud del predio que impidió al sereno vigilarlo en su totalidad. Por eso optaron por contratar un servicio de vigilancia privada, asumiendo los costos.
Las autoridades del Jockey Club tampoco pudieron salir de su asombro cuando desaparecieron 400 metros del alambrado que separa el predio del zanjón a cielo abierto y la calle Estado de Israel.
Por eso tiempo atrás “decidimos levantar paredes de ladrillo”, contó Marcelo Ventura Roca, vicepresidente del club. Pero los problemas no desaparecieron de la noche a la mañana: los primeros tramos del muro fueron robados ni bien se colocaron, lo que motivó al club a tomar nuevas medidas para evitar más pérdidas económicas.
“Ahora decidimos construir por tramos de tres metros. Y para que no los roben ponemos reflectores y hay presencia policial permanente”. Aun así, una vez que se termine la onerosa construcción, no hay garantías de que no se produzcan robos o destrozos en el interior del predio.
“Aquí todos los días tenemos que reponer algo (bancos, luces, postes señalizadores), por que seguramente la noche anterior lo robaron o lo rompieron”, concluyó.
Los sistemas
Existen dos tipos de cercos tradicionales: olímpicos y rectos. Los olímpicos se pueden utilizar con alambre tejido de 1,80; 2,00; 2,50 y 3,00 m de altura y además tienen un remate para colocar el alambre de púas.
Los postes rectos, en cambio, son para tejidos de 1,00; 1,25; 1,50; 1,80 y 2,00 m de altura.
Básicamente existen tres tipos de postes: postes tensores, intermedios y puntales y pueden ser galvanizados por inmersión en caliente o pintados con pintura poliéster en el caso de ser de acero, o bien, pueden emplearse postes de cemento.
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