AUMENTO EL EMPLEO Y LA POBREZA EN EL GRAN ROSARIO
El Gran Rosario tiene algunos desocupados menos: el índice cayó un punto, del 19% en octubre de 2002 al 17,9% en mayo último, según la Encuesta Permanente de Hogares conocida ayer, lo que significa 103.649 personas sin empleo. Pero el estrago social sigue a la vista. El 61% de los rosarinos sobrevive por debajo de la línea de pobreza, con ingresos inferiores a 210 pesos mensuales y el 32,6% está sumergido en la indigencia, con menos de 100 pesos al mes. El fiel reflejo de un aglomerado que supera la media nacional -15,6%- y ocupa el cuarto lugar en el país del desempleo, apenas por debajo de Jujuy, el conurbano bonaerense y Salta. Menos desempleados, pero tan pobres e indigentes como antes. El Instituto Provincial del Estadística y Censos (Ipec) informó que la medición de Santa Fe fue postergada por la tragedia del Salado, así que recién se realizará en agosto.
La directora del Ipec, Raquel Pelleatelli remarcó que el 17,9% de desocupación ratifica una tendencia en baja después de un pico histórico. En mayo de 2002, el índice había llegado al 24,3%, un récord del gobierno de Carlos Reutemann pasará a la historia. En octubre, cayó al 19% y ahora un punto menos.
“La tasa de subocupación también cayó. La demandante de empleo bajó cuatro puntos: del 13% en octubre del año pasado al 9%. Y la no demandantes un punto y medio: del 7% al 6,5%”, explicó.
“Pero lo que creció en Rosario fue la ocupación: en mayo de 2002, la tasa de empleo era del 31,3%; en octubre llegó al 34,9% y ahora está en el 35,6%. Es la más alta desde el año 1995 en el Gran Rosario, o sea que hubo creación de puestos de trabajo”, dijo con cierto entusiasmo.
La población económicamente activa (PEA) del Gran Rosario asciende a 1.335.685 personas. Así que aquel 17,9% significa 103.500 personas desocupadas. “El desempleo se nota más entre los jóvenes de 20 a 29 años (41,8%) y entre quienes completaron la escuela primaria (26,4%) y la secundaria (22,6%). Muchos provienen del comercio (20,9%), los servicios (15,8%), la construcción (14,3%) y el sector industrial (11,3%).
“El 27,7% de los desocupados son jefes de hogar y el 55% son hijos del jefe”, afirmó Pelleatelli. “La tasa de desempleo de los jefes es el 10,9% y la de no jefes es el 24,7%. Un 22% de la población ocupada también busca otro trabajo. Para completar el presupuesto familiar (38,7%), para cubrir el presupuesto básico (38,5%) o por otras razones (22,9%)”.
-¿A qué atribuye el descenso de la desocupación en Rosario?
-Una encuesta que el Ministerio de Trabajo de la Nación realiza todos los meses en establecimientos industriales, comerciales y de servicios ya revelaba desde el año pasado un incremento de puestos de trabajo en el Gran Rosario. Y a eso se sumó la reactivación de los frigoríficos dedicados a la exportación.
-¿Los planes sociales tienen algo que ver?
-Tienen que ver. Si una persona presta servicios se lo considera ocupada. Pero eso también tiene que ver la tasa general de desempleo en el país que descendió al 15,6%.
El Ipec informó que el 61% de los rosarinos vive por debajo de la línea de pobreza (el 48,6% de los hogares), con menos de 210 pesos por mes. “Hubo una pequeña disminución en los hogares con respecto a octubre de 2002, pero el porcentaje en personas es igual”
Y el 32,6% está sumergido en la indigencia (23,5% de hogares), con menos de 100 pesos. “Hay más indigentes porque en octubre había un 29,6% de personas y 21,3% de hogares”.
¿Cómo se explica que baja la desocupación, pero la pobreza se mantiene y aumenta la indigencia en el Gran Rosario?
La pobreza y la indigencia se calculan en función del ingreso de la población. O sea está relacionada con el ingreso que reciben las personas por las distintas actividades que tienen. Hay ingresos que no cubren necesidades básicas.
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