Aun consumiendo Precios Cuidados, la pobreza duplicaría la del Indec
Según Ecolatina, tomando una canasta alimentaria sólo con productos del plan oficial, hoy sería pobre el 11,5% de la población, contra el 4,7% del Indec.
Aun en un mundo perfecto, en donde las familias pudieran consumir exclusivamente productos de la canasta de Precios Cuidados consensuada con el Gobierno, la pobreza sería el doble o hasta el triple que la que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y que presentó recientemente la presidenta Cristina Kirchner en el exterior.
Así se desprende de un informe elaborado por la consultora Ecolatina según el cual, si se contemplaran exclusivamente los productos de la canasta de Precios Cuidados, el índice de pobreza al último semestre de 2014 sería de 11,5% (lo que equivale a tres millones de personas), contra el 4,7% que informó el Indec para el primer semestre de 2013 -último disponible-. Pero llegaría hasta 19,7% (o 5,2 millones de personas) si se contemplaran los productos más caros del plan de Precios Cuidados del Gobierno.
De esta forma, una familia tipo de un matrimonio con dos hijos pequeños necesitaría cerca de 133 pesos por día para no ser pobre, o hasta $ 183 si consumiera los productos con precios más altos de la canasta oficial. Mientras que para no ser indigente requeriría entre 68 y 115 pesos diarios, respectivamente.
“Estos datos responden a un consumo de todos productos de Precios Cuidados, que son los más baratos que se pueden conseguir en el mercado, y suponiendo que todo el mundo tiene disponible esta canasta”, explica Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina. “Pero la realidad es que esto no pasa, porque generalmente no hay stock de todos los productos, ya sea porque como precisamente el consumidor percibe que están a un precio subsidiado la oferta se agota, o porque las empresas quieren minimizar la pérdida y acotan la oferta”, agrega el economista.
Además, explica Sigaut Gravina, los productos del plan oficial no están disponibles en todos los comercios, sino que sólo suelen encontrarse en supermercados, y sobre todo en centros urbanos, y no tanto en el interior del país.
De ahí que los cálculos de pobreza que vienen presentando las consultoras privadas, como el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina o el de los ex trabajadores del Indec, se ubican entre 25 y 30% de la población.
Comer con $ 6 diarios
En Ecolatina, por caso, estiman que la pobreza alcanza al 27,6% de la población, en función de una canasta básica que incluye, entre otros precios libres, a los del programa de Precios Cuidados.
Mientras que la indigencia ascendería a 10,3%, contra el 1,4% del Indec. Tomando sólo la canasta de alimentos que surge del plan de Precios Cuidados, entretanto, la consultora estima que sería considerado indigente el 3,5% de la población (924.000 personas), o hasta el 6,9% (1,8 millones), en caso de que se incorporen los precios más caros del programa oficial.
La consultora hace los cálculos al último semestre de 2014, ya que la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) disponible corresponde a ese período.
“El absurdo del Indec no es novedad: según cálculos oficiales, en 2013 un adulto podía comer diariamente con 6 pesos”, destaca el informe de Ecolatina. “La gravedad del asunto es que quien desconoce la realidad es la máxima autoridad del Poder Ejecutivo.”
Para fines de 2014, según el ejercicio de Ecolatina realizado sobre la base de la canasta de Precios Cuidados, un adulto necesitaba 22 pesos diarios para no ser indigente, mientras que si se tomaban los precios libres, la exigencia era de 37 pesos.
Cifras alejadas de la realidad
Indigencia
Tomando una canasta alimentaria compuesta sólo por productos del plan Precios Cuidados, una familia tipo necesitaba en el segundo semestre de 2014 $ 68 diarios para no ser indigente o $ 115 si se incluían los productos más caros del plan oficial
Pobreza
Suponiendo la misma canasta de Precios Cuidados, en el segundo semestre de 2014 la pobreza ascendería a 11,5% para la canasta más barata, o 19,7%, para la más cara. Según el nivel, equivale al doble o al triple de la que reconoce el Indec.
Fuente: La Nación
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