AUTOPISTA: EL PUENTE ESTARÁ TERMINADO RECIÉN EN 2006
Casi un año más. Ese el tiempo que habrá que esperar ahora para poder ver concluida la obra de ampliación y recalce del puente sobre el río Salado en la autopista Santa Fe-Rosario. Es que recién este mes podría iniciarse las obras de traslado del gasoducto que permitirán continuar con las construcción del nuevo tramo.
Desde hace meses, el ritmo de los trabajos decayó a tal punto que varias empresas que subcontrató la firma Dycasa SA (a cargo de la obra) ya abandonaron el obrador. Y con ellas se fueron muchos obreros porque hay poca actividad. El plazo originalmente previsto expiró y hasta 2006 el nuevo puente de más de 570 metros de extensión no estará completamente habilitada.
En octubre del año pasado se empezó a estudiar qué hacer con el gasoducto de Litoral Gas que abastece prácticamente a toda la ciudad. ¿Debía tenderse debajo del lecho del río o seguir suspendido del tablero del puente? Un mes después los ingenieros optaron por la segunda opción, pero nadie sospechaba que esto podría traer tantas demoras.
Primero se dijo que en febrero iba a comenzar con el traslado del gasoducto para que las máquinas y obreros puedan empezar a construir los nuevos pilotes. Pero ese plazo también se venció. ¿Cuáles fueron la causas? para algunos se trató de demoras “burocráticas”.
Para los funcionarios de Vialidad Provincia, en cambio, son por cuestiones técnicas. “Hay que ajustar todos los detalles y requisitos entre las empresas (adjudicataria de la obra y la que presta el servicio de gas natural) para poder mover el gasoducto”, dijo Antonio Grbavac, titular de la DPV.
“Esto es un como una casa que se construye de abajo hacia arriba. Y mientras no se traslade el gasoducto no se puede construir los pilotes”, dijo un vocero desde el obrador ubicado en la autopista.
Más tiempo
En algo coinciden: en que el puente no estará terminado este año y que habrá que esperar hasta mediados de 2006 para que los trabajos estén totalmente concluidos.
La ampliación del puente de decidió pocos meses después de la catástrofe hídrica de 2003, y se licitó en base a los informes que habían presentado años atrás el Instituto Nacional del Agua para la concesión vial de la autopista Santa Fe-Rosario.
En esos informes, ya se advertía que el puente sobre el Salado debía ampliarse para soportar inundaciones como la de 1973, aquélla que derribó la estructura antes existente.
Luego de la última inundación del Salado, se adoptaron criterios técnicos de construcción aún más exigentes, bajo la previsión de que pudieran coincidir inundaciones del Paraná.
Una vez que se pusieron en marcha las obras, en 2004, a los trabajos de ingeniería se sumó la necesidad de mover el gasoducto que está colgado del puente. Y en ese momento se estudió la posibilidad de “enterrarlo” en el lecho del río, pero luego fue descartada por los altos costos.
Por eso habrá que construir un nuevo gasoducto para “colgarlo” nuevamente, pero en el tramo de circulación oeste-este.
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