AUTORIZAN EN CHINA EL ATAQUE A TAIWAN
El proyecto de ley, que fue presentado el 8 de marzo, obtuvo el respaldo de una abrumadora mayoría de diputados, con 2.896 votos a favor y dos abstenciones, en la sesión plenaria anual que hoy concluye en el Gran Palacio del Pueblo.
Taiwán condenó enérgicamente la Ley Antisecesión aprobada hoy por el Parlamento chino y advirtió a Pekín de que afecta negativamente a las relaciones entre los dos lados del estrecho de Formosa.
Un clamor recorrió la sala, entre aplausos y exclamaciones de satisfacción al reflejarse en la pantalla los resultados de la votación, la única de la docena de ayer que no obtuvo ningún voto en contra, en una profunda muestra de unidad entre los casi 3.000 representantes del pueblo chino.
La ley ofrece a “la isla rebelde” grandes beneficios si acepta la reunificación, pero también legaliza una invasión militar “como última opción”, en caso de que fallen todos los intentos de Pekín para una vía pacífica.
El vicepresidente de la ANP, Wang Zhaoguo, que presentó la pasada semana las líneas generales del proyecto, destacó que el principal objetivo de la ley es “oponerse y controlar las actividades secesionistas en Taiwán”, ya fuera pacíficamente o a la fuerza.
Según el proyecto, “ningún Estado soberano puede tolerar la secesión y tiene derecho a usar las medidas que considere oportunas” para defender su integridad territorial.
El proyecto deja claro que sus propuestas “son acordes con la Constitución” y señala que Taiwán es “parte del sagrado territorio chino” (en una de las primeras veces en que el Gobierno comunista alude al país en términos religiosos).
La aprobación de la ley por el Parlamento chino era un mero trámite burocrático previsto desde el pasado año, cuando se anunció su creación, y más cuando el 9 de febrero el propio presidente de la ANP, Wu Bangguo, urgió a los diputados a votar a favor, ya que la instauración de la ley era “solemne misión histórica” para China.
Además, la ley ya fue respaldada el pasado día 12 por el máximo órgano asesor del Gobierno, la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC), que estos días celebró su sesión anual paralelamente a la de la ANP.
La ley fue criticada tanto por Taiwán (cuyo partido gobernante la calificó de “cheque en blanco para la guerra”) como por EEUU, principal aliado militar de Taipei.
La isla de Taiwán, con 23 millones de habitantes, está separada políticamente de China desde que en 1949 se refugiaran allí los partidarios del Partido Nacionalista (Kuomintang), encabezados por Chiang Kai-shek, tras perder la guerra civil contra los comunistas de Mao Zedong.
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