AVALANCHAS EN MACHU PICHU: 6 MUERTOS Y 40 ARGENTINOS AISLADOS
Dos avalanchas de agua, tierra y piedras gigantes arrasaron parte de Aguas Calientes, el pueblo al pie de la ciudadela inca de Machu Picchu, y dejaron seis muertos y cinco desaparecidos, al tiempo que aislaron a 1.500 turistas extranjeros, entre los que hay, al menos, 40 argentinos.
“Entre los argentinos no hay ninguno accidentado”, dijo a Clarín, Felipe A. Gardetta, cónsul general argentino en Perú. “Están preocupados porque temen perder sus vuelos de regreso”, dijo el diplomático. “Pero ante un caso así no hay problema”, aclaró. En una comunicación con la policía del lugar, Gardetta pudo saber que los turistas iban a ser evacuados progresivamente. “Primero las mujeres y los chicos”, dijo.
La emergencia bloqueó las comunicaciones con Aguas Calientes. Fue una turista argentina la que llamó desde un teléfono público al cónsul. Fausta Ballestero fue la primera en comunicarse y la que contó que estaban todos bien.
La destrucción de las vías del tren dejó a los turistas aislados al pie del santuario arqueológico. Los servicios ferroviarios fueron suspendidos. La empresa encargada de su funcionamiento informó que está en coordinación con las agencias de viaje y los operadores para informar sobre la situación de los turistas.
Ayer a la noche, las autoridades peruanas informaron que habían puesto en marcha un operativo de evacuación por aire y tierra para trasladar a Cusco a las personas que quedaron aisladas por los deslizamientos. La empresa a cargo del servicio de trenes, Perú Rail, confirmó que los turistas serían evacuados por una ruta de tren libre y en helicópteros.
El desastre comenzó a la una de madrugada de ayer cuando el caudal del río Alcamayo se desbordó. Una masa de agua se derramó por la montaña hasta llegar a las puertas de Machu Picchu, al sudeste de Perú. En su camino destruyó dos puentes.
Una hora y media después, otro desborde produjo que el torrente de agua, piedras y tierras cayera a la altura del kilómetro 101 de la vía férrea que une Cusco con la parte baja de Machu Picchu, justo en la zona conocida como Aguas Calientes y que también le da el nombre al poblado. En ese lugar termina el recorrido del tren que llega desde Cusco y desde ahí parte el camino que lleva directo a las ruinas.
En caída el alud fue implacable: arrasó quince casas e inundó otras veinte. En Aguas Calientes se produjo lo peor del desastre: los 6 muertos eran peruanos que vivían en ese lugar, ubicado a un kilómetro y medio de la ciudadela de piedra. Es también ahí donde están ubicadas las hosterías y el hotel tres estrellas en los que se alojan los turistas que dejan la ciudad sagrada por la noche.
La casa que habitaba Carlos Tapia, de 27 años, fue una de las que desapareció con el agua. Su cuerpo fue encontrado a seis kilómetros del que fue su hogar.
El regidor del poblado de Aguas Calientes, Héctor Olivera, precisó que no se reportó la desaparición de ningún turista en la zona afectada. Además dijo que se había habilitado un puente aéreo a la localidad de Ollantaytambo, hacia donde fueron evacuados algunos de los heridos.
Con la luz del día, los equipos de rescate pudieron evaluar la magnitud de la tragedia. Además de desolación, el alud dejó dos enormes piedras de más de 200 toneladas sobre las vías del tren que usan la mayoría de los turistas para llegar a conocer el sitio declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, por UNESCO.
Anoche en Aguas Calientes había 1.500 turistas. Entre ellos estaba el presidente peruano, Alejandro Toledo, quien junto a su mujer integraban una comitiva del canal de televisión Travel Channel. Vestido con un poncho típico, el mandatario y la primera dama habían servido de guías para grabar un programa sobre los atractivos turísticos de Perú.
Toledo suspendió esa actividad y se puso al frente del operativo de rescate. El presidente informó que las zonas afectadas serán reconstruidas y detalló cómo había sido el desastre. Dijo que las lluvias produjeron crecidas en el caudal del Río Vilcanota que desemboca en el Alcamayo, y que éste se había desbordado.
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