AVANZA CON SUS RECLAMOS LA COORDINADORA DE LA COSTA
En reunión plenaria, la Coordinadora de Instituciones No Gubernamentales de la Costa resolvió proseguir con la Acción Popular de Protección de Intereses Difusos (Ley 10.000), en razón de que superada la etapa conciliatoria no hubo respuestas ni soluciones por parte del Estado.
En cinco puntos resumen su renovada preocupación por la situación en que se encuentran las defensas costeras. Los reclamos que hacen al gobierno provincial y municipal son los siguientes:
Obras de mantenimiento: su inmediata realización y cumplimiento de las normas vigentes acerca de la vigilancia sobre las defensas de La Guardia, Colastiné Sur y Norte, Villa California, San José del Rincón y Arroyo Leyes, retrotrayendo su estado a las condiciones en que fueran entregadas luego de su construcción.
Plan de evacuación: su creación a la brevedad y aplicación de un programa permanente de prevención y preparación de la comunidad que habita en las zonas protegidas, bajo la responsabilidad técnica y jurídica de la Subsecretaría de Emergencias de la provincia, Defensa Civil, Cobem y las organizaciones de la sociedad civil actuantes en el área, ante la posibilidad cierta de colapso en situaciones de grandes crecidas.
Asentamientos: relocalización de 750 familias asentadas en los terrenos de reservorios en todos los anillos de defensas (áreas de acumulación y bombeo), en condiciones de vida infrahumana.
Basurales: eliminación de cuatro basurales municipales y comunales ubicados en los reservorios de bombeo de los anillos de defensa, así como también de los 35 microbasurales y criaderos de cerdos.
Ley de Uso de Suelos: aplicación inmediata de la Ley 11.730, fijándose un plazo perentorio de aplicación ante la ausencia de estudios topográficos y de planificación del territorio por parte del Estado y ante la presencia de inmobiliarias que agregan nuevos riesgos al territorio.
Los integrantes de la entidad aclararon que “de haber tenido respuesta por parte del Estado se hubiera resuelto el juicio, sin generar los enormes costos que significan, por ejemplo, los peritajes”.
Por último, reflexionaron que “los estragos que sobrevinieron a la creciente del Salado y sus pérdidas irreparables, debería, al menos, hacernos reflexionar sobre cuánto pudimos y debimos hacer y no hicimos para evitar lo evitable”.
Este contenido no está abierto a comentarios

