Avanza el cierre de Guantánamo: Envían a seis ex detenidos a Uruguay
Tras meses de negociaciones con la Casa Blanca, el gobierno de Mujica recibió a cuatro sirios, un tunecino y un palestino. Serán tratados como refugiados.
Uruguay abrió la puerta a la transferencia de detenidos de la base norteamericana de Guantánamo al recibir ayer a seis prisioneros liberados, que ingresaron al país con trámite de refugiados. Es la más reciente medida del gobierno de Estados Unidos por acelerar el cierre de cárcel en territorio de cubano.
El sorpresivo operativo se concretó en la madrugada, cuando un avión militar norteamericano llegó a la capital uruguaya con cuatro sirios, un palestino y un tunecino que llevaban entre 12 y 13 años presos en Guantánamo sin condena ni juicio que demostrara que fueran terroristas. Se trata del mayor grupo que abandona el campo de detención desde 2009, dijeron funcionarios estadounidenses.
Los seis fueron trasladados a hospitales públicos y se abrió el proceso oficial para otorgarles documentación uruguaya provisoria, en calidad de refugiados. De esta forma, el gobierno de Barack Obama busca empezar a despejar el problema con el polémico centro de detención, que prometió cerrar en la campaña electoral de 2008 y que, hasta ahora, no encontró la forma de hacerlo.
En total, 19 detenidos fueron repatriados o enviados a un tercer país desde comienzos de año, en un esfuerzo evidente de la administración Obama de acelerar las liberaciones para vaciar la prisión y cerrarla.
Tras 13 años -la prisión fue abierta por Estados Unidos en 2002 dentro de su “guerra contra el terror”, tras los atentados del 11 de Septiembre-, quedan ahora 136 detenidos en Guantánamo; de ellos, la mayor parte no tienen cargos ni fueron juzgados.
En tanto, para el presidente uruguayo, José Mujica, la llegada de los seis ex prisioneros de Guantánamo va en línea con su proyección internacional y su apuesta al diálogo y la negociación, como aporte a procesos pacificadores. Así presentó Mujica esta decisión, que le costó críticas de la oposición uruguaya, como lo ha hecho de otra manera con el refugio dado a cinco familias que escaparon de la guerra en Siria.
Mujica hizo un gesto político hacia Estados Unidos, y el gobierno de Obama expresó un agradecimiento público ayer al concretarse el operativo. Pero Estados Unidos no se pronunció sobre lo que Mujica planteó el viernes pasado, pedido que repitió en los últimos meses: el reclamo de libertad para cubanos que fueron condenados en Estados Unidos por espionaje, y de un puertorriqueño que está preso por integrar un grupo guerrillero.
Mujica también insistió en el reclamo a Washington para que cese el embargo comercial a Cuba.
Ocurre que el veterano ex guerrillero uruguayo quedó entre fuego cruzado. Por un lado, la oposición de los partidos tradicionales le cuestionó que la decisión de acoger presos no fuera una consulta política como asunto de Estado y que no se precisaran las condiciones del acuerdo diplomático. Por el otro, un acuerdo con Estados Unidos despierta la alergia de la izquierda uruguaya.
Mujica pertenece al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), que hoy está aliado a independientes de izquierda en el Movimiento de Participación Popular, sector mayoritario del oficialista Frente Amplio (FA).
Ahora, Mujica se apresta a terminar su gobierno en buenas relaciones con Estados Unidos, con sustanciales mejoras en la relación comercial y con este acuerdo político, clave para la política exterior de la Casa Blanca.
Demora
El operativo de refugio a los detenidos en Guantánamo llevó varios meses de negociaciones con algunos países sudamericanos. Mujica habló públicamente del caso cuando todo se manejaba en reserva y quedó prisionero de palabras sobre el supuesto canje de favores entre los gobiernos. Luego dijo que en realidad no se trataba de obtener ventajas comerciales para Uruguay, sino de reclamar medidas a favor de Cuba o de los cubanos presos en Estados Unidos.
Las diferencias en torno al ritmo de los traslados se sumaron a los roces entre el secretario de Defensa, Chuck Hagel, y el núcleo cercano a Obama, lo que culminó en la renuncia de Hagel el mes pasado, indicaron funcionarios estadounidenses.
La llegada de los presos se demoró también porque el ruido político se hizo sentir en la campaña electoral uruguaya, cuando el FA veía amenazada su continuidad en el gobierno. Mujica hizo pausa. Una semana después de la victoria de Tabaré Vázquez, el operativo se concretó.
Anoche, el vicecanciller Luis Porto llegó solo a la Base Aérea Militar Nº 1, cercana al aeropuerto de Carrasco. Como presidente de la Comisión de Refugiados, debió tomar personalmente el pedido formal de los seis liberados.
Entre ellos se encuentra Jihad Diyab, un sirio de 43 años que hizo huelga de hambre como protesta por su situación. Los otros sirios son Ahmed Adnan Ahjam, Ali Hussain Shaabaan y Omar Mahmoud Faraj.
La lista se completa con el palestino Mohammed Tahanmatan, y el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy. Todos fueron acusados de integrar grupos de Al-Qaeda, pero sin juicio para probar los casos.
La administración Obama emitió una declaración en la que “agradece al gobierno de Uruguay” por “su voluntad de apoyar los esfuerzos” de la Casa Blanca “para cerrar el centro de detención de Guantánamo”.
Uruguay se limitó al compromiso de confidencialidad y se transcribió la carta pública de Mujica, con los argumentos para justificar la decisión: “Hemos ofrecido nuestra hospitalidad para seres humanos que sufrían un atroz secuestro en Guantánamo. La razón ineludible es humanitaria”.
Los uruguayos que recibieron a los seis ex presos de Guantánamo comprobaron que éstos estaban satisfechos con su liberación y llegada a Uruguay y que se encontraban en buenas condiciones de salud. Pero anoche cinco seguían internados en el Hospital Militar y uno en el estatal Hospital Maciel, para cumplir con exámenes médicos.
Por qué acepta Uruguay a los prisioneros
Los seis detenidos viajaron en calidad de refugiados
¿Quiénes son los presos trasladados a Uruguay?
Son los sirios Ahmed Adnan Ahjam, Ali Hussain Shaabaan, Omar Mahmoud Faraj y Jihad Diyab; el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy y el palestino Mohammed Tahanmatan. Fueron trasladados a Uruguay como parte de un acuerdo de reubicación sellado con el gobierno del presidente Barack Obama.
¿En calidad de qué llegan al país?
Llegan como refugiados, informó el gobierno de Uruguay, que destacó que eso lo obliga a mantener respecto a ellos “el más estricto apego a las normas de protección internacional humanitaria” y respetar su privacidad.
¿Pueden entrar y salir del país a voluntad?
Sí. El propio presidente uruguayo, José Mujica, dijo en julio pasado que tendrían la misma seguridad que un ciudadano común, y lo ratificó el viernes pasado: “El primer día que se quieran ir se pueden ir”.
¿Por qué Uruguay aceptó recibirlos?
Por razones humanitarias, según Mujica, un ex guerrillero que estuvo más de 13 años preso y que ha recordado la historia de Uruguay como país de refugio, cuya población es en gran parte descendiente de inmigrantes.
¿Cuántos presos quedan ahora en Guantánamo?
Con esta transferencia quedan 136 detenidos en la base militar en Cuba.
Fuente: La Nación
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