AVANZA EL PLAN PARA LA INTEGRACIÓN ENERGÉTICA DE SUDAMÉRICA
El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y sus pares de Brasil, Chile y Uruguay presentaron hoy al gobierno de Perú una propuesta para exportar el gas de la reserva de Camisea al Cono Sur, que demandará una inversión cercana a los 2.500 millones de dólares. Además, se analizó el proyecto de “anillo energético” para integrar a la región.
El presidente de Perú, Alejandro Toledo, dijo que la propuesta le parece una “una extraordinaria idea”, tras recibir a la delegación del Mercosur en Palacio de Gobierno.
“Estamos programando construir un gasoducto de 1.200 kilómetros de extensión, cuya inversión demandaría unos 2.500 millones de dólares, lo que permitirá generar trabajo, reducir los costos y contaminar menos”, precisó Toledo.
El mandatario peruano agregó que el plan tiene por objetivo “llevar el gas desde Pisco (sur de Perú) hasta Tocopilla en Chile, y después a Porto Alegre (Brasil)”, explicó Toledo. Antes de hacer la parada final en Brasil el gasoducto llegará a la Argentina y a Uruguay.
Toledo le informó a su nuevo colega de Bolivia, Eduardo Rodríguez, del contenido de la cita e invitó a su gobierno a designar a un representante para formar parte del equipo técnico que diseñará el proyecto en forma detallada.
Además de De Vido, estuvieron el ministro de Energía y Minas de Brasil, Dilma Vana Rousseff; de Economía y Energía de Chile, Jorge Rodríguez Grossi; y de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Jorge Lepra Loiodice. Por el lado peruano, participaron los ministros de Economía, Pedro Pablo Kuczynski; y el de Energía y Minas, Glodomiro Sánchez.
Argentina y Brasil importan gas de Bolivia, pero las organizaciones sociales e indígenas de esa nación pusieron como prioridad para la solución de su larga crisis política la nacionalización de las reservas de los hidrocarburos.
Kuczynski declaró el sábado último que la exportación del gas peruano al Mercosur dependía de que se descubrieran reservas adicionales a las de Camisea, que ascienden a más de 400 millones de barriles de gas.
En tanto, el ministro peruano de Energía reiteró que la prioridad en la explotación de Camisea es atender el mercado interno y la exportación a México, país con el que ya hay un compromiso.
Por su parte, el ministro de Energía chileno declaró hoy a la emisora Radio Programas del Perú que, “con este anillo, quedaríamos integrados toda la parte sur de Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y Perú”, con la posibilidad de que Bolivia y Paraguay se conecten en el futuro.
Los presidentes de Chile, Ricardo Lagos, y de Argentina, Néstor Kirchner, respaldaron el viernes la creación del “anillo energético” en una cita bilateral, pero coincidieron en que la última palabra está en manos de Perú, que es el que aportará el gas.
Rodríguez Grossi señaló que se están dando las circunstancias favorables para poder generar una integración por la vía del gas y eventualmente también de la propia electricidad.
La iniciativa del “anillo energético” pretende integrar a Venezuela, por el norte de Brasil, en el futuro, agregó el ministro de Chile.
En ese sentido, el funcionario confió en que los países implicados en el proyecto tengan la capacidad “para mirar hacia el futuro con mucha más generosidad y apertura, y no quedarnos en problemas que, al final, no nos sirven para nada”.
El gasoducto de 1.200 kilómetros, que deberá tener una capacidad para transportar 30 millones de metros cúbicos diarios, sería financiado por las empresas que explotan ese producto energético en la región.
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