AVANZAN LOS TRABAJOS EN LOS ALIVIADORES DE LA RUTA 168
Máquinas y operarios de la empresa Ecodyma intensificaron en los últimos días los trabajos de excavación en los aliviadores de la ruta nacional 168, en el marco de las obras contratados por el gobierno provincial para garantizar el libre escurrimiento de las aguas en épocas de crecida.
El constante movimiento de retroexcavadoras es visible para quienes transitan por la ruta que comunica nuestra ciudad con Paraná y jurisdicciones de la costa. Las tareas continuarán por varios días más puesto que hasta el momento sólo se ha ejecutado el 30 por ciento de la obra, según se informó.
Los trabajos están comprendidos dentro del proyecto de protección contra inundaciones que lleva adelante el Ministerio de Hacienda y Finanzas, a través de la Sub Unidad Provincial de Coordinación para la Emergencia (Supce). Incluyeron la construcción de un puente para tránsito liviano en La Boca para poner fin al aislamiento que padecen los vecinos en épocas de crecidas.
El objetivo es aliviar al Puente Colgante y al Oroño en caso de producirse una nueva creciente del orden de las que hubo en la década del ’80. Se sabe que, si los aliviadores no están, limpios no trabajan como corresponde, por lo que todo el flujo de agua se concentra en el Oroño.
Esto, obviamente, puede provocar un problema similar al que motivó la caída del Colgante y muchos daños en la zona del canal de derivación norte y parte de la zona de clubes, inclusive el barrio Alto Verde, porque prácticamente toda el agua pasaría por ahí si no hay un control aguas arriba.
DETALLES
La primera etapa de la obra que comenzó el año pasado incluyó tareas de desmalezamiento y el retiro del viejo acueducto de alimentación de agua cruda a Santa Fe, que dejó de funcionar cuando cayó el puente y obstruía el paso de agua.
Por estos días, se intensificaron los trabajos para bajar el fondo del suelo para que, a partir de cierto nivel del río, comiencen a trabajar los aliviadores. Por eso se retira en esa zona un promedio de entre 70 centímetros y 2,5 metros de tierra de suelo.
Por la bajante del río, se debe trabajar con maquinaria terrestre y no con una draga como se había previsto, hecho que representa más tiempo de obra, según explicó a El Litoral el Ing. Osvaldo Cicao, inspector de obra.
Parte de la tierra que se extrae se destina a rellenar depresiones y al mantenimiento de las defensas que protegen la zona de Bajada Distéfano y La Guardia. Los terraplenes en ese sector no están en óptimas condiciones, pero el mejoramiento integral de los mismas no está comprendido dentro de los trabajos que se realizan en los aliviadores.
También se destinó la tierra extraída al mejorado de calles de Alto Verde y la Guardia.
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