AYER SE RECORDÓ EL DÉCIMO MES DE LA PEOR TRAGEDIA OCURRIDA EN LA CIUDAD DE SANTA FE
Poco más de un centenar de personas recordó esta tarde en la Plaza 25 de Mayo de la ciudad de Santa Fe, el ingreso del río Salado, que dejó como saldo 130 mil daminificados y 23 víctimas fatales oficializadas.
Los actos recordatorios comenzaron el sábado por la noche, cuando vecinos nucleados en la Coordinadora de Barrios Inundados, volvieron a levantar, frente a la Casa Gris, la Carpa de la Memoria, un símbolo de lucha de los santafesinos afectados por la inundación.
Los mismos vecinos adelantaron que, esta vez el emplazamiento de la Carpa durará unos días, pero en oportunidad de cumplirse los once meses de entrada del agua, instalarán la carpa hasta cumplirse el año de la peor tragedia que afectó a los ciudadanos de la capital provincial.
Cerca de las 19 horas, comenzaron los discursos de los afectados, antecedidos por la entonación del Himno Nacional y el recuerdo de cada una de las 23 víctimas fatales, reconocidas por el Estado.
En primer lugar, María Claudia Albornoz, recordó que, a pesar de no contar con soluciones concretas, los vecinos inundados seguirán luchando por conseguir una indemnización acorde a los daños provocados por el ingreso del río Salado, hace diez meses.
“¿Por qué mantener activa la Memoria?, porque pudiéndose evitar el desborde del Salado sobre la ciudad, hay responsables que no atendieron sus deberes públicos. Además, fuimos abandonados a nuestra suerte y a las manos de la solidaridad de un voluntariado, al que por siempre hay que recordar y agradecer”, reza un de los fragmentos del texto redactado y leído por vecinos de la Coordinadora de Barrios Inundados.
Luego de la alocución de inicio, el micrófono quedó abierto para que los asistentes pueden expresarse con libertad. Así los hicieron integrantes de la Asamblea Guadalupe Estratégico, representantes de la Casa de los Derechos Humanos y un médico especializado en salud mental.
A su turno, la Directora de la Escuela de Psicología Social de Santa Fe, Mercedes Martorell, leyó un documento que pormenorizaba las afecciones aparecidas en los santafesinos afectados, pos inundación.
“Trastornos del sueño, terrores nocturnos, ansiedad, hipertensión, problemas cardíacos, tristeza, depresión, etc, no son sólo la consecuencia del arrasamiento, que sobre la vida de 130 mil santafesinos produjo la inundación, sino que son producidas, mantenidas y/o agravadas como consecuencia de las políticas de desamparo implementadas por el Estado”, dijo Martorell, en referencia a las secuelas psicológicas que dejó el ingreso brutal del río Salado.
Finalmente, los inundados nucleados en el Grupo MARCHA DE LAS ANTORCHAS, volvieron a reclamar “Justicia en todo y para todos”. Graciela García, una de las caras visibles del grupo destacó que “no tendremos miedo, no nos cansaremos, no nos dejaremos manipular y no bajaremos los brazos…pensando que somos capaces de producir cambios. Busquemos hasta el final la verdad y la justicia, porque solo cono eso podremos reconstruir nuestras vidas”.
Luego de la exposición de García, se llevó adelante una nueva marcha de las antorchas, que bordeó la Plaza de Mayo, ante la mirada inmutable de los pocos efectivos policiales apostados en los accesos a la Casa Gris.
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