BAHIANO: "ESTÁBAMOS TENIENDO MUY POCA COMUNICACIÓN"
El Bahiano que abre la puerta de su casa, en el tranquilo barrio que rodea a la cancha de River, parece el de siempre, pero no lo es. Saluda cordial, invita algo para tomar y estimula el apetito de cronista y fotógrafo contando que compró sándwiches de miga. Es inútil, la procesión va por dentro y es hora de hacer algo para dejarla salir.
Después de diecisiete años al frente de Los Pericos —la banda que indudablemente popularizó el reggae en la Argentina y es protagonista, además, de un crossover admirable, al tener fans desde los cincuenta a los cinco años—, decidió dejar de formar parte del grupo que lo hizo popular. El 2 de marzo se lo comunicó a sus compañeros. Luego se despidió de sus fans mediante una carta en el sitio de la banda en Internet. Ahora cree que llegó el momento de hacerlo público y se dispone a hablar por primera vez con un medio.
¿Cómo tomaste la decisión de dejar a Los Pericos?
No fue de un día para el otro. La decisión venía madurando. La primera vez que estuve por alejarme de la banda fue hace tres años, en México. Ahí nos prometimos seguir adelante y plantear las cosas de otra manera. Pero esta decisión fue durísima.
¿Hubo un hecho puntual que la determinara?
El tema puntual de mi alejamiento fue la convivencia. Son 17 años. Hemos tenido momentos gloriosos y, como cualquier otra persona, momentos de aspereza. Teníamos diferentes inquietudes y estábamos teniendo muy poca comunicación. No es lo mismo estar en una banda a los veinte que a los cuarenta años. El tema de la falta de comunicación y de no tener lo que realmente quería tener, una convivencia excelente todo el tiempo, fue lo que me llevó a la decisión de alejarme. También tenía muchas ganas de un crecimiento.
A Bahiano se lo nota todavía llevando un duelo. Si se decidió a hablar es más como un deber hacia sus fans o hacia la prensa interesada (que lo hizo cambiar el número telefónico de su casa, porque ya no sabía cómo decirles que no) que porque ya tiene un discurso para dar. Que quede claro: en la entrevista no anunciará su carrera solista, ni dirá “me voy a dedicar a tal o cual cosa”. No, será un hombre pensando en voz alta, haciéndose cargo de lo que decidió y abriendo más de un interrogante a futuro.
¿Cómo fue el momento de decir adiós?
Primero hay que decir que era muy previsible. Ya habíamos tenido reuniones previas y estaba latente. Tal vez no se creyó que yo iba a tomar la decisión de alejarme, pero ya se me notaba un descontento.
¿Hubo reproches?
Partamos de la base de que toda separación es dolorosa, en el ámbito que sea. Creo que hubo sorpresa, pero sorpresa consciente. Si bien ya era muy palpable, por ahí no creyeron que yo iba a tomar una determinación así.
Cuando un cantante, y uno con tanta exposición como vos, se va de una banda, suele decirse que es porque ya no quiere repartir las ganancias que podría generar siendo solista. ¿Cuánto tuvo que ver el dinero en tu partida?
Obviamente que hay empresas que buscan lo visual, a la persona que canaliza con el público, llamalo el frontman o el comunicativo. Es claro que era la cara de la banda, más allá de que soy autor y compositor de gran parte de las canciones de Los Pericos. Pero iría contra mi voluntad hacer algo por el mero hecho del dinero. Me gusta ganarlo, pero me tiene que gustar más lo que estoy haciendo. Nosotros siempre fuimos una banda en la que cada integrante cobraba lo mismo por concierto. Si hubiera tenido ese tipo de problema, o si hubiera sido ese tipo de persona, me hubiera ido del grupo mucho tiempo atrás. Y durante diecisiete años nos movimos siempre de esta forma. El dinero no es parte de esta decisión. Para nada.
Se queda pensando el Bahiano (Fernando Hortal es el nombre por el que nadie lo conoce). Y vuelve a la carga. “El año pasado hicimos 160 shows, llenamos cinco Luna Parks, ganamos el disco de oro —enumera—. Los Pericos tienen vigente un contrato discográfico con BMG México, teníamos una importante cantidad de shows a partir de abril. Y renuncié a todo eso. Si hubiera querido dinero, podía haberme quedado en la banda y decir ‘dale, sigamos un año más'”
El hecho de que Juanchi (Baleirón, guitarrista y la otra cabeza visible del grupo) comenzara a producir otras bandas o tocara con Divididos, ¿tampoco tuvo que ver con tu decisión?
No, porque yo no tengo ese tipo de celos. Creo que todo lo que pudimos haber hecho por fuera de Los Pericos, terminaba nutriendo a la banda. Juanchi me parece un muy buen compositor y me pareció buenísimo que él pudiera tener su espacio para difundir que aparte era productor musical. Y, de acuerdo a lo que produjo, tuvo un ojo exitoso.
Ustedes eran los líderes de la banda…
Siempre nos movilizamos en bloque. Con Juanchi he compuesto muchos temas, pero también he compuesto muchos con Diego Blanco (teclados), Willie Valentini (guitarra) o con Horacio Avendaño (saxo). Siempre fue muy repartido todo. Y el sello lo ponía toda la banda. Obviamente que mucha gente crece en mayor o menor medida, eso pasa en todos los órdenes de la vida. El hecho de que todos estábamos bajo el mismo título de Pericos no quería decir que íbamos a pensar de la misma forma. Siempre fuimos personalidades bastante diferentes, y eso hacía amena la convivencia. Pero muchas veces el desgaste te hace partir y ver la cosas de otra manera.
Cuenta que se sigue comunicando con Los Pericos, mayormente vía mail. Y que lo que recibe es mucho entendimiento, mucho “qué nos pasó, no supimos escucharnos”. También asegura que, antes de irse del grupo, sus compañeros estaban dispuestos a que él hiciera un disco solista.
¿Cómo seguís con la música?
Estoy con muchísima adrenalina, que hace mucho tiempo no tenía; o no sentía, mejor dicho. Con ganas de proyectar algo en que mi decisión sea el ciento por ciento y poder plantear un estilo personal. Tengo algunas canciones y sé que en algún momento me voy a poner a trabajar con eso. Pero todavía estoy en descanso.
¿No hay un plan de tener un disco en la calle ya?
Yo, por ahora, estoy viendo cosas. Siempre fui una persona muy versátil y me están llegando no sólo propuestas de música, sino también publicidades, radio —que siempre hice, pero sólo en verano— y televisión.
¿Harías tele?
No tengo prejuicios con ningún medio. Claro que tengo que tener interés en un producto para hacerlo. No haría cualquier cosa.
Fantaseando, ¿cómo te imaginás lo próximo que hagas musicalmente?
Seguramente será un proyecto más individual, personal, que una banda. Estoy seducido por el formato canción. También va a depender de quién sea mi socio musical, que por ahora no lo tengo. Me gustaría una banda potente, con guitarra, bajo, batería, teclados y varios multinstrumentistas, para poder darles matices diferentes a las canciones.
¿Llevarías a alguno de los músicos de Los Pericos a tocar a tu banda?
No tendría ningún problema, si alguno quiere acercarse. Yo no cerré la puerta ni tiré la llave.
Queda la puerta abierta para un regreso Perico…
Ojalá Pericos en algún momento pueda retornar…
Pero con vos, digo.
Lo único que tengo claro es que ellos van a seguir como banda. Y me parece buenísimo porque son músicos talentosos. Si pueden reinventar, me parece fantástico.
¿Cómo te imaginás una formación de Los Pericos sin vos? ¿Hacen un casting de cantantes? ¿Canta alguno que ya esté en la banda?
Creo que lo mejor para todo es la reinvención, reinventarte y generar cosas nuevas, más allá de lo novedoso que se ha creado. Pero es pura y exclusiva decisión de Los Pericos cómo conformar su música a futuro.
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