Baigorria amenaza con clausurar la ciudad deportiva de Central
Se trata de una deuda que se originó a partir de noviembre de 2003. Según fuentes municipales, Central no está cumpliendo un convenio de pago de una deuda que entre TGI y la regularización de planos oscilaría los 200 mil pesos. Tampoco está al día con la tasa actual ni empezaron las obras de construcción de veredas en una de las calles perimetrales, hecho que también había quedado plasmado en el acuerdo.
Desde la institución deportiva, el tesorero Eduardo Macías reconoció la deuda y afirmó que el club está dispuesto a sentarse con el municipio para llegar a un acuerdo y "pagar, como corresponde" (ver aparte).
En marzo de este año, el Tribunal de Faltas de la Municipalidad había dispuesto la clausura en suspenso del predio, y la intimación al club para regularizara la situación.
Los reclamos, que en su momento se iniciaron a través de la vía judicial, vienen desde junio de 2009, oportunidad en la que los directivos se comprometie- ron a cancelar la deuda en 10 cuotas, que según el municipio nunca se pagaron.
En octubre de ese año hubo reuniones en las que el club se comprometió a pagar la deuda en dos cuotas, lo que tampoco se concretó, hasta llegar al convenio de abril de este año. En ese acuerdo el club reconoció una deuda de 200 mil pesos en concepto de TGI, y 140 mil por costos de regularización de los planos del predio, y se convino reducir el monto a 300 mil.
También se acordó pagar 25 mil en el momento de la firma, otros tantos antes de fines de abril, y los restantes 250 mil en diez cuotas de 25 mil.
Además, se convino la construcción de veredas por calle Catamarca, a cargo del club, el corte de césped en el perímetro y el pago de las tasas actuales. El municipio denunció que la institución no cumplió con su compromiso.
La celebración del convenio logró sortear en su momento una instancia judicial, ya que el municipio había iniciado un apremio fiscal ante el juzgado Civil y Comercial Nº 13 de Rosario.
En la ciudad deportiva realizan actividades las divisiones inferiores del club. Los fines de semana, el predio es visitado por centenares de socios. La medida, a todas luces antipática, traería muchos trastornos. Pero desde el municipio la consideraron como una acción que evitaría la ejecución de los documentos atrasados.
"Para nosotros no es nada agradable tener que llegar a esto, pero si la gente que vive de un sueldo hace un esfuerzo enorme para estar al día, una institución de esta magnitud debe dar el ejemplo", dijo a LaCapital Mariela Serrano, secretaria de Hacienda municipal. Y agregó: "No cumplir con el convenio es una falta de respeto hacia el contribuyente de Baigorria y hacia los hinchas del club que hay en la ciudad".
Por otra parte, la funcionaria remarcó que la Municipalidad "siempre propició llegar a un acuerdo, pero lamentablemente, de la anterior conducción de Rosario Central siempre recibimos como respuesta la soberbia, tratos groseros y faltas de respeto".
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