“BAJEN LAS ARMAS, QUE AQUÍ SÓLO HAY PIBES COMIENDO”
Pocho tenia 35 años, había nacido en Concepción del Uruguay, pero decidió vivir en el barrio Ludueña para trabajar con los más humildes. Coordinaba los talleres para niños, y daba clases de teología en la escuelita del padre Edgardo Montaldo, también trabajaba con el grupo de jóvenes “La Vagancia”. El miércoles 19 de diciembre, harto de que la policía dispare contra pibes y mujeres, se subió a la terraza de la escuela Nro. 756 del Barrio Las Flores, donde colaboraba con la preparación de la comida. Intentó parar la represión, pero un policía del móvil Nº 2270 del comando radioeléctrico de nuestra ciudad disparó directamente contra el cuerpo de Pocho. La bala de plomo se alojó en la traquea y lo mató, llevándose a un militante de la vida y a una persona que luchaba día a día por cambiar las podredumbres de este mundo.
El 6 de agosto del año pasado, un juez de sentencia condenó a 14 años de prisión al policía acusado de matar en Rosario con un disparo de escopeta, en diciembre de 2001, al militante social Claudio ‘Pocho’ Lepratti, de 35 años, y, además, dispuso una indemnización de 178 mil pesos para la familia de la víctima, informaron fuentes judiciales.
El fallo conocido ese día dictado por el juez de sentencia Ernesto Genesio contra el agente Esteban Ernesto Velázquez, para quien la fiscal de la causa, Elida Rivoira, había solicitado 18 años de prisión.
Respecto de la indemnización de 178 mil pesos para la familia de Claudio Hugo Lepratti, el fallo dispuso que la sanción recaer sobre el condenado y, solidariamente, sobre el Estado provincial, según especificaron las fuentes.
El caso de Pocho Lepratti se inscribe trágicos sucesos del 19, 20 y 21 de diciembre de 2001 en Rosario, cuando, como resultado de la represión policial a la protesta social, fueron asesinadas siete personas, de los cuales el único caso con condena al presente es el suyo.
Lepratti murió el 19 de diciembre de 2001 al recibir un tiro de escopeta, mientras desde la terraza de una escuela provincial de la zona sur, en la cual trabajaba, increpaba a los policías que disparaban sus armas contra quienes participaban en una protesta popular.
“No tiren más, hijos de puta, que acá hay chicos”, fueron las últimas palabras de Lepratti, según testigos, cuando reclamaba el cese del fuego desde la azotea de la escuela, ubicada en Caña de Ambar 1635 del periférico barrio Las Flores.
Según los testimonios de quienes declararon en la causa, la reacción de los policías, quienes se movilizaban en vehículos del Comando Radioeléctrico, fue detenerse frente a la escuela desde donde gritaba Lepratti e increparlo.
“¨Y a vos que te pasa, la concha de tu madre?”, fue la frase que, según esos testigos, pronunció el agente Esteban Velázquez antes de levantar su escopeta Itaka calibre 12/70 con la que disparó contra Lepratti.
El ahora condenado agente Velázquez prestaba en esos momentos servicios en el Comando Radioeléctrico de Villa Gobernador Gálvez, ciudad limítrofe al sur de Rosario, cuyos móviles se hallaban en el lugar por razones de proximidad y operatividad.
Los testigos no solamente identificaron a Velázquez, sino también al patrullero, un Renault 19 identificado con el número 2270 y en el cual, según se supo después, compartían la patrulla el sargento Rubén Darío Pérez y el agente Marcelo Fabián Acuña.
Pocho Lepratti era entrerriano y llegó a Rosario años antes para estudiar la carrera de Filosofía, para militar luego en favor de los chicos humildes, como los que habitan el barrio Las Flores Sur.
El día de su muerte, Lepratti estaba terminando sus tareas junto a las cocineras y personal del comedor de la escuela, donde se alimentaban – y aún los siguen haciendo- centenares de chicos de Las Flores y del vecino Barrio La Granada.
Fue entonces cuando, al escuchar los convulsionados gritos de quienes participaban de la protesta popular en las calles y los disparos de la policía, decidió subir a la terraza.
Un certero disparo de la Itaka del agente Velázquez -según lo confirmaron las pericias de planimetría adjuntas al expendiente de la causa -, dio de lleno en la garganta de Lepratti causándole la muerte prácticamente en el acto.
Lepratti fue uno de los ocho muertos que dejó como saldo la represión policial en la provincia de Santa Fe y que estuvo emparentada directamente con el alzamiento popular que precedió a la penosa partida – huída del entonces presidente Fernando De la Rúa del Gobierno nacional.
En ese entonces, el Gobernador Carlos Reutemann, su Ministro de Gobierno, Lorenzo Domínguez y el subsecretario de Seguridad de Santa Fe, Enrique Emilio Alvarez (hoy en la SIDE, como planta permanente), fueron los máximos responsables de la represió a los manifestantes que se volcaron, principalmente, a las calles de Rosario por aquellos días.
Luego de las muertes, se inició una investigación judicial por las responsabilidades de los funcionarios y también por la denuncia de la falta de pertrechos para los agentes policiales. A fines del año pasado, el entonces juez correccional de Santa Fe, Roberto Reyes dictó el sobreseimiento de Enrique Alvarez y de Lorenzo Domínguez, lo que fue entendido por los familiares de las víctimas como una deliberada forma de garantizar la impunidad de los sucesos.
A pesar de las innumerables críticas dirigidas a Reyes, el Gobernador santafesino Jorge Obeid, envío a mediados de este año el pliego del magistrado, proponiéndolo como aspirante a ocupar el cargo de Camarista en lo Penal. Sólo por los votos del peronismo en la Legislatura santafesina (36 a 24), Reyes fue designado en el tribunal de alzada a pesar de sus antecedentes como juez correccional penal, como por ejemplo las 17 nulidades aplicadas a sus fallos por las distintas Salas que integran la Cámara de Apelaciones, que ahora él integra.
Enrique Alvarez volvió a la SIDE, ocupando un cargo de menor jerarquía al que tuvo en su oportunidad como delegado en Santa Fe del organismo de inteligencia nacional. Lorenzo Domínguez, renunció al cargo de Ministro de Gobierno del Lole y tuvo un fugaz paso por la actividad privada en su ciudad natal: San Lorenzo. Luego fue designado en una de las direcciones del Pami Nacional, del que fue cesanteado un año más tarde. Carlos Reutemann siguió siendo Gobernador de Santa Fe y actualmente es senador nacional por la provincia.
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