BAJÓ LA CANASTA FAMILIAR, PERO SUBIERON 1,5% LOS PRECIOS MAYORISTAS
El INDEC confirmó ayer que el costo de vida de abril fue 0,5%, como había adelantado el martes el presidente Néstor Kirchner. Pero, además, dio otras dos noticias en materia inflacionaria: una buena y otra mala. La buena fue que la canasta básica, un índice que se usa para medir la pobreza, bajó el 0,5%. La mala, que los precios mayoristas treparon 1,5%. Es inevitable que en algún momento los consumidores registren la suba de este último indicador, que ya acumula un 3,6% este año.
La baja de la inflación fue celebrada a nivel oficial, ya que en marzo el tema se había empezado a volver preocupante, cuando registró un aumento del 1,5%, en gran parte, impulsado por los precios de los alimentos y las bebidas. No en vano, el ministro Roberto Lavagna salió a decir aliviado que la tasa de abril había sido “muy buena”.
El funcionario vinculó estos resultados al “éxito de las medidas” tomadas por el Gobierno como los acuerdos de precios con algunos sectores de la producción y las iniciativas en las políticas fiscal y monetaria. Este número —dijo— “nos permite estar más cerca del límite inferior de la banda de inflación para todo el año”, que va del 8% al 11%.
Sin embargo, es cierto que la desaceleración del consumo y los grandes vencimientos impositivos también influyeron en el reacomodamiento del índice, según los expertos. Así y todo, Lavagna quiso remarcar que ahora se podrán “desinflar expectativas, que en el caso argentino siempre es muy importante dada la historia y la memoria inflacionaria”. Se refería a las expectativas creadas por reuniones entre sindicalistas para acordar subas salariales.
Por su lado, Sebastián Katz, subsecretario de Programación Económica destacó que los alimentos y bebidas “subieron el 0,4%, mientras que en marzo habían crecido 2,7%”. Y señaló que los acuerdos implementados por el Gobierno para rebajar los precios se reflejaron parcialmente. “En algunos cortes de carne, donde estaban previstas bajas y en el queso, aún no se reflejaron por eso seguimos trabajando”.
Según los datos que dio a conocer ayer el INDEC, esas bajas fueron evidentes en el pollo, que bajó 8,4% y en la leche, cuyo precio descendió 0,7%. En cambio, los cortes más económicos de carne vacuna siguieron registrando subas, aunque menos fuertes.
El otro rubro que empujó la inflación del mes pasado fue la ropa, que subió 3,5% debido al cambio de temporada y la Educación que creció otro 1,6%. En cambio hubo una baja del 1,2% en el rubro Esparcimiento.
No obstante, según Katz, “el índice de un mes, abril, no alcanza para decir que se ha solucionado el problema pero hay mucho margen de maniobra para operar si los precios suben”.
El dato más preocupante, según el economista Roberto Dvoskin, es la suba de los precios mayoristas que “en algún momento, convergen con los minoristas”, advirtió. Y señaló como agravante, que los fabricantes locales tienen un mayor poder de elevar los precios dada su concentración en el mercado.
Ricardo Papa, economista del Centro de Estudios Sociales para América Latina (CESPA), apuntó además el reacomodamiento de los precios relativos de “algunos sectores que prefieren exportar y no abastecer el mercado interno” determinando alzas de precios.
Según los datos del INDEC, la suba en el nivel de precios mayoristas se debió principalmente al aumento del 14,8% en el petróleo, que impacta a su vez, en los insumos industriales.
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