BALBARREY CRITICÓ A LOS “AGOREROS” QUE SE OPONEN AL FUTURO SHOPPING EN LA EX ESTACIÓN BELGRANO
El intendente Martín Balbarrey se refirió en un tono por demás de elevado al planteo del Foro para el Desarrollo de la Ciudad de Santa Fe y la Región, que mediante una nota le había pedido a la Municipalidad que amplíe el plazo para la presentación de proyectos destinados a la reconversión del edificio de la ex estación Belgrano.
En una entrevista con el programa “Todo pasa” (LT10), el intendente se manifestó a favor de una urgente licitación de los trabajos y rechazó en forma tajante el pedido de instituciones como el Centro Comercial, la Unión Industrial, los colegios de Arquitectos y Abogados, la Universidad Nacional del Litoral y las Facultades de Arquitectura y Ciencias Económicas (algunas de las que conforman el foro). Balbarrey defendió los actuales términos en que se lleva adelante la licitación –todo indica que en el viejo edificio se construirá un mega shopping– y criticó en duros términos los cuestionamientos que se le hicieron a los pliegos.
Apelando en reiteradas oportunidades al latiguillo “hay que licitar”, el intendente aprovechó para destacar su encuentro con el presidente Néstor Kirchner –lo recibió dos semanas atrás, en el marco de la firma del convenio por el cual Santa Fe adhiere, junto a otras 30 ciudades, al acuerdo de precios entre el gobierno y las empresas de turismo– y se despachó con un “se tuvieron que callar la boca”, en alusión a los “agoreros” que critican su cada vez más publicitada gestión.
Y casi en términos de amenaza, anunció que al proyecto de transformación de la ex estación Belgrano “lo vamos a llevar adelante le guste o no a estos sectores”, en clara referencia a las instituciones que componen el Foro para el Desarrollo y, en elipsis, a todos los ciudadanos que no comulgan con su gestión ni con su perfil, cada vez más belicoso.
La entrevista fue subiendo de tono conforme corrían los minutos. “Hace más de 10 años que se viene discutiendo el destino de la estación Belgrano”, comenzó Balbarrey. “Y me parece que los tiempos se terminan. Pedir más tiempo, después de 10 años, es una exageración. De todos modos, se va a considerar (el pedido de ampliación de los plazos)”, prometió, aunque luego se desdijo y explicó que esa decisión está en manos del Organismo Nacional Administrador Bienes del Estado (Onabe).
Balbarrey recordó que él mismo había llevado a Buenos Aires a algunos miembros del foro a participar de reuniones con funcionarios el Onabe y de inmediato opinó que, en la zona del viejo edificio, el caos del tránsito ya se está dando hoy, en contrapunto con las advertencias del foro, que hablan de un futuro caos en el tránsito, sobre todo los fines de semana, si en ese lugar de la ciudad se llegara a construir un gran complejo comercial.
“Y además”, siguió Balbarrey, “hay una incomunicación absoluta entre dos sectores importantes de la ciudad como son los barrios Candioti norte y Siete Jefes (divididos por los terrenos del ferrocarril). Si ahí hay un emprendimiento que nos permita recuperar la estación y rediseñar el tránsito futuro, me parece que se va a resolver desde el punto de vista urbano un problema grave. Hoy la estación es una vergüenza para los santafesinos y tiene que ser un orgullo, pero para eso hay que repararla, restaurarla y garantizar que no se caiga”.
Luego, consultado sobre la propuesta que en mayo del año pasado presentó el foro (ver nota relacionada), que fueron dejadas de lado, el intendente de Santa Fe respondió: “Uno puede hacer propuestas, y nuestra propuesta más importante es garantizar la conservación del edificio. Por eso vamos a desarrollar un proyecto comercial que permita sostener la inversión”.
“Se tiene que entender”, continuó, “que uno no puede decir lo que quiere sin pensar en el oferente que tiene que hacer la inversión, por eso el Onabe trata de conciliar los intereses de los santafesinos, que defendemos a rajatabla la estación, y la posibilidad de que la ecuación económica cierre para que pueda haber inversores. Si no, vamos a tener una excelente propuesta desde el punto de vista arquitectónico pero la licitación va a quedar desierta, porque no le va a interesar a los que tienen que poner la plata”.
En ese momento, Balbarrey recordó su encuentro con Kirchner con estas palabras: “Yo lo dije, cuando me recibió: ‘Presidente, estamos cansados de lidiar, queremos recuperar la estación porque si no se va a caer’. Y él (por Kirchner) le dio instrucciones al Onabe para que lleve adelante la licitación”.
“Están contempladas, y se van a contemplar, todas las propuestas razonables”, siguió el intendente. “Lo que sea razonable y esté en línea con el proyecto, se va a tener en cuenta”, repitió. “Incluso, cuando se coloque el pliego en Internet creo que va a haber cinco días más para seguir haciendo sugerencias”. Y advirtió sobre el peligro de las dilaciones, deslizando que “hay interés en algunos para que no se haga” la reconversión del edificio de bulevar Gálvez.
Cuando le hicieron notar a Balbarrey la importancia de las instituciones que pidieron que no se decida en los actuales términos el futuro de la ex estación de trenes, el intendente comenzó a subir el tono y afirmó: “Nosotros estamos tratando de que no se cometa ningún error. De hecho, usted debería estar contento (le dijo a su interlocutor), como todos los santafesinos, porque esta es una buena noticia. Luego de tantos años, llegar a la licitación para recuperar la estación es una buena noticia”.
Y continuó, más irónico y más enojado: “Estamos todos de acuerdo pero seguimos remando para que no se licite. Y a mí me parece que lo que hay que hacer es licitar ya. Yo les digo a los que ponen palos en la rueda o le buscan la quinta pata al gato: ‘Señores, se terminaron las palabras; vamos a las obras, vamos a la licitación. El que habló, habló, y el que no habló que se calle’. Porque si no, esta es una ciudad que vive de las discusiones y muchos de los que aplauden lo que se hace en otras ciudades son los primeros que se oponen”.
Siguiendo con esa lógica, Balbarrey se preguntó “a qué sectores responden” los que se oponen al proyecto comercial de la Municipalidad. “Acá hay picardías e intereses”, agregó. “Y hay que ver si desde esos sectores no están buscando que no se haga nada para seguir teniendo la quinta cerrada con un alambrado”.
El intendente enumeró las gestiones: “Nosotros tomamos todos los recaudos y abrimos la participación; llevamos a los interesados a Buenos Aires, trajimos a la gente del Onabe a Santa Fe y escuchamos a todo el mundo. Pero muchos de los que escuchamos no van a poner un peso. Lo que proponen son ideas, pero al momento de poner plata hay que ver cuántos son los que compran los pliegos y cotizan en la licitación”.
“Me parece que ya llegó el momento en el que yo tengo que gobernar”, fue el acto fallido con el que continuó Balbarrey. “Y la gente me votó para que realizar transformaciones en la ciudad. Yo estoy dispuesto a escuchar, pero también estoy dispuesto a llevar adelante este proyecto aunque haya sectores a los que no le guste”.
–Por su respuesta, da la sensación de que el plazo de 30 días no va a ser otorgado –le preguntó el conductor.
–¿Cuál plazo? –repreguntó Balbarrey.
–El plazo de 30 días para hacer sugerencias –le recordó el periodista.
–Nosotros no somos los que tenemos que otorgar ese plazo –respondió el intendente.
Y luego volvió a repetir: “Yo estoy decidido a llevar adelante este proyecto. Y al que le guste, mala suerte. Los santafesinos tenemos que transformar la ciudad y recuperar el orgullo. Y tenemos que terminar con las pálidas y la mala onda y los plazos…”, agregó mezclando los códigos juveniles contemporáneos con un tono cada vez más tirante.
Luego de otro cruce sobre las precauciones que va a tomar o dejar de tomar el Municipio de cara al posible cambio en el diseño urbano de la zona de la ex estación Belgrano, Balbarrey lanzó una suerte de híbrido a mitad de camino entre la confesión y la acusación: “Los mismos sectores del foro son los que me hicieron ganar las elecciones. Y me votaron para que gobierne, no para que siga abriendo instancias infinitas de discusión. Ya abrimos todas las instancias, pero el consenso absoluto es imposible de conseguir. El que esté de acuerdo, que acompañe, y el que no esté de acuerdo, se la tiene que aguantar”, propuso el intendente.
“No podemos demorar más este proceso”, insistió. “Los medios locales publicitan las inversiones que se hacen en otras ciudades, para que los santafesinos se vayan a gastar a otro lado. Y lo que queremos es que los santafesinos gasten acá. Y no sólo los santafesinos; también los vecinos del interior de la provincia. Que vengan a disfrutar de Santa Fe, del casino, de las obras, a apostar al turismo. ¿Cuántos agoreros de la derrota tuvimos con el TC 2000?”, se preguntó. Y siguió, sin responderse con precisión sobre la cuestión en números sino cargando un poco más el tono de su discurso: “Fue fantástico. Se tuvieron que callar la boca, porque el público les hizo callar la boca. Nos criticaron por esto y por lo otro; nosotros estamos dispuestos a aceptar las críticas, porque hay gente que está posicionada en otro palo y le gusta criticar y a lo mejor trabaja desde la crítica, pero estamos dispuestos a llevar este proyecto adelante le guste o no a estos sectores”, volvió a insistir. “Los escuchamos y lo vamos a seguir haciendo, pero no vamos a detener el proceso licitatorio porque no va a haber errores”.
A continuación, Balbarrey explicó que el proceso de la licitación de los trabajos va a llevar entre cuatro y cinco meses, y agregó que una vez comenzado ya no hay marcha atrás. La fecha establecida para la licitación está firme: es el próximo 27 de julio. Esto es: para fin de año ya podría estar decidido el futuro del viejo edificio de bulevar.
Ajeno a estos cálculos, que indican que el proceso final podría llegar a estar listo cuando aún no haya acabado su gestión, el intendente volvió a recordar sus trámites ante el Onabe y se permitió despacharse contra el gobierno nacional en una suerte de canto anti-unitario. Balbarrey relató: “Nosotros le dijimos a la gente del Onabe: ‘Señores, queremos que se respeten las ordenanzas municipales’. Me parece que, si se respetan las ordenanzas, se está respetando la decisión del pueblo de Santa Fe. Y les pedimos también que nos respeten a nosotros porque fuimos votados para gobernar. No queremos excepciones, no queremos nada raro; queremos un proceso transparente, que se ‘cuelgue’ el pliego en Internet y que todo el mundo pueda participar. Pero hay un límite, porque si no, no hacemos nada. La estación se va a arreglar y todos los santafesinos van a poder disfrutar de un excelente espacio para la cultura (sic), para la actividad comercial y de viviendas. Yo viajé a Buenos Aires a una entrevista con el presidente Kirchner y es la primera vez que Santa Fe es reconocida por el gobierno nacional como destino turístico. Y los empresarios que viajaron conmigo también están de acuerdo con este proyecto. Todos los días trabajamos para lograr un mayor consenso en los proyectos; de hecho, yo participo en un montón de reuniones con las entidades del foro y tengo el termómetro de lo que piensan: cuántas veces están representados y cuántas no. Pero nosotros tenemos la obligación de liderar este proceso y lo vamos a hacer con toda la fuerza que corresponde. Yo se lo planteé al presidente Kirchner: ‘Presidente, necesitamos que se resuelva el tema de la (ex estación del ferrocarril) Belgrano en Santa Fe’. Él hizo una reunión con el Onabe y les dijo que la licitación se tiene que hacer. Basta de burocracia y de años de demoras y papeles; hemos conseguido, para la ciudad de Santa Fe, 18 hectáreas del Parque Federal. Lo que hicimos fue defender, en una negociación con el gobierno nacional, a todos los santafesinos. Nosotros no vamos a dejar que el gobierno nacional haga lo que quiera; el gobierno nacional va a hacer lo que nosotros queremos, porque no somos genuflexos que nos vamos a arrodillar ante el gobierno nacional. Vamos y peleamos paso por paso y plata por plata, y así conseguimos 50 millones de pesos para la ciudad”.
Luego, el intendente aprovechó el espacio radial y se dirigió directamente a los oyentes: “Vecino de Santa Fe, quédese tranquilo. Con un proceso transparente se va a resolver el problema de la estación Belgrano. Y otra cosa: con las entidades que conforman el foro yo hablo todos los días, porque tengo reuniones y ando por la ciudad, no vivo en un frasco”.
Este contenido no está abierto a comentarios

