BALBARREY SE REUNIÓ CON EL INTENDENTE DE ROSARIO
El intendente santafesino, Martín Balbarrey se reunió en la mañana de ayer con su par rosarino, Miguel Lisfchitz, y algunos colaboradores, en el segundo encuentro que concretan ambos funcionarios en los últimos días.
Durante la reunión, realizada en la ciudad de Rosario, analizaron durante horas los temas vinculados a cuestiones económicas, de servicios públicos y sobre la autonomía municipal.
Mientras no haya autonomía municipal en la provincia, por lo menos que aumenten lo que les toca a las ciudades en concepto de coparticipación. Ésa fue la conclusión del encuentro entre el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, y el de Santa Fe, Martín Balbarrey, para coordinar acciones conjuntas en función de un objetivo común: lograr la autonomía municipal en Santa Fe.
La reunión no resultaría llamativa si no fuera la segunda en el mismo mes y, además, si no hubiera sido una auténtica sesión de trabajo en la cual coincidieron no sólo los mandatarios sino también varios de los secretarios de cada gabinete que deliberaron por más de dos horas ayer en el Palacio de los Leones.
Además de la cuestión autonómica hay otras dos que conformaron la agenda de la reunión: el reclamo salarial de los trabajadores municipales que afectará a los municipios de toda Santa Fe y la pelea de los intendentes por un aumento en la coparticipación provincial, el mecanismo para poder hacerle frente al requerimiento. “Desde 1993 no se ha tocado lo que se coparticipa a las ciudades, mientras que la recaudación provincial sigue subiendo. Esto nos perjudica seriamente y no podemos responder a un aumento salarial”, indicó Lifschitz ayer.
Balbarrey, a su lado, dijo que en Santa Fe “los números están complicados” y que en ese sentido tampoco él podrá dar una respuesta positiva a la demanda de los agentes comunales.
Después, el intendente de la ciudad capital eligió “explicarle a la gente” que la autonomía municipal no significa crear más impuestos sino “hacer más eficiente la administración”. “El municipio está más cerca de la gente y se le paga (tributos) con más ganas”, explicó.
No hubo coincidencias entre ambos mandatarios en lo que respecta a la idea de Lifschtiz de convocar a un plebiscito. “No creo que sea necesario. Es algo cantado que es necesaria la autonomía municipal; es sinónimo de modernización en la gestión y no creo que la gente pueda expresarse por el no”, explicó Balbarrey.
Lifschitz, en cambio, está convencido de lo opuesto y en junio, según anunció en su discurso de apertura de las sesiones del Concejo Municipal y ratificó ayer, convocará a los rosarinos a votar y pronunciarse por el sí o el no a la autonomía municipal.
El punto en el que sí coincidieron ambos mandatarios es en la necesidad de pelear un aumento de la coparticipación, que, según recordó Lifschitz, “sería la única posibilidad de otorgar un aumento a la planta municipal”.
“Hay que recordar que los trabajadores municipales tienen una base salarial más alta que la de los empleados provinciales”, deslizó Lifschitz aludiendo al reclamo de los trabajadores.
Entre Rosario y Santa Fe, las principales ciudades de la provincia, no ha habido hasta ahora una política de trabajo en conjunto. Por el contrario, la histórica puja norte-sur enfrentó a ambas ciudades y la disputa atravesó lo político, lo económico y hasta el ánimo popular.
Ahora Lifschitz y Balbarrey inauguran una nueva metodología de gestión: unir fuerzas por objetivos comunes. Balbarrey llegó a ser candidato a intendente con el respaldo de Alberto Hammerly, reutemista, claro, pero eso no parece entorpecer la relación con el socialista.
A diferencia de lo que sucedió entre Jorge Obeid y Hermes Binner durante la primera gestión de ambos como gobernador e intendente respectivamente, entre quienes sí surgió una amistad, entre Balbarrey y Lifschitz no la hay, pero sí la convicción de que es necesario aunar esfuerzos en lugar de dividirse y pelear cada uno por su lado mejores condiciones. El tiempo dirá.
Por lo pronto, el de ayer no fue sólo un encuentro protocolar sino también una reunión de trabajo. Los intendentes estuvieron acompañados por sus respectivos secretarios de Gobierno, Juan Carlos Zabalza (Rosario) y Pablo Abraham (Santa Fe), los de Servicios Públicos, Clara García y Martín Gainza, y los de Hacienda, Carlos Fernández y Fernando García.
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