BALDOMIR CAMPEÓN MUNDIAL
Carlos Baldomir, a los 34 años y con un récord en el que incluía seis derrotas, venció al norteamericano Zab Judah y le arrebató la corona mundial Welter en el mítico Madison Square Garden.
A pura guapeza y ante un boxeador visiblemente más rápido y dotado de una técnica superior, el santafesino se impuso por 117 a 115.
Los momentos claves estuvieron por un lado, en el instante previo a la pelea, cuando un Judah con mala fe le aplicó a Baldomir un golpe en el muslo izquierdo. Esta acción le podría haber costado la descalificación. En el séptimo round, tras un dominio inicial del norteamericano en las primeras vueltas, el santafesino logró concretar un derechazo e hizo flamear a su rival como una bandera hasta la campana. Judah ya no tenía ni la potencia ni la puntería suficiente para definir el pleito.
La decisión final fue sorpresiva para los medios nacionales, quienes de inmediato titularon como hazaña y milagro la coronación del santafesino.
Una historia ambulante
La historia de este púgil argentino cuenta que alguna vez, mientras acompañaba como sparring a su compañero de equipo Carlos Ríos, no vaciló antes de salir a recorrer las calles de Los Angeles con una bolsa llena de plumeros. ¿Para qué? Para venderlos, y a unos cuantos pesos.
Al margen de la anécdota, Baldomir fue un vendedor ambulante de las calles de Santa Fe, según cuenta un artículo del diario La Nación. Entre sus productos, claro, se encontraban los codiciados plumeros. La gran oportunidad de su vida, lejos de asumir los vendavales típicos que suelen agraciar a otros deportistas cada vez más acostumbrados a obtener su consagración a temprana edad, se hizo esperar.
Este contenido no está abierto a comentarios

