BALEAN AL DUEÑO DE UNA PARRILLA EN ALVEAR
El dueño de una parrilla ubicada en el kilómetro 11 de la ruta nacional Nº 18 sufrió un disparo en un testículo en medio de un confuso episodio que investiga personal de la subcomisaría 8ª de Alvear. El hecho ocurrió el lunes a la noche cuando el hombre se encontraba cenando con su mujer y su hijo de 9 años en el local –ese día cerrado al público– y, al salir del baño, fue agredido por una person que huyó, a quien no logró identificar. Si bien el episodio fue atribuido inicialmente a un intento de robo, la policía no descartaba anoche otras hipótesis sobre el móvil del ataque. La víctima llegó al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez por sus propios medios y, luego de una intervención quirúrgica, ayer fue dado de alta.
El lunes a las 21.30 Ángel Mauricio N., de 50 años, había decidido quedarse junto con su esposa en la parrilla Kilómetro Once, un hecho que, según apuntó la policía, “es una rutina que efectúa en forma alternada con su socio con el fin de cuidar el negocio”, sobre todo en aquellos días en que no se atienden comensales. Pero, lejos de resultar una jornada común, la noche lo sorprendió con un acontecimiento inesperado y doloroso. Es que, a esa hora, el propietario decidió ir al baño –contó a la policía–, ubicado en el sector posterior del local: la habitación tiene dos puertas, una da hacia el interior del restaurante y la otra conecta el baño con el patio.
Apenas Núñez terminó de realizar sus necesidades, escuchó un ruido extraño en el sector externo en tanto percibía que una de las puertas estaba abierta. Cuando salió, un hombre –a quien dijo no haber logrado identificar por la rapidez de los acontecimientos– disparó su arma sin mediar palabra y la bala se alojó en el escroto del testículo derecho. Según la versión policial, “es muy posible que el intruso no haya tenido intenciones de disparar y, ante la sorpresa que le generó el encuentro con Núñez, se le haya escapado un disparo”. Esa sería una posibilidad en caso de que la agresión se haya producido en el marco de un robo, pero los mismos investigadores tampoco descartaban que “algún conflicto” pendiente pudiese haber originado el episodio.
Luego de la agresión, la víctima se dirigió hacia el comedor donde la mujer no había percibido lo ocurrido. “Tuve un accidente, llevame rápido al Heca”, le habría dicho para no alarmarla por el certero disparo, que hasta ese momento no le había dejado señal alguna de sangre en la ropa. En forma inmediata, la pareja se dirigió en auto hasta el Heca, donde a Núñez se le practicó una intervención quirúrgica. De acuerdo con la información que brindó la policía, “no se logró determinar el calibre de la bala porque, si bien la herida no presentaba orificio de salida, el plomo no fue encontrado en la operación” que los médicos le practicaron en el hospital.
Además de la esposa del hombre herido, en el lugar se encontraba el parrillero, identificado como Hugo L., quien vive en una casita emplazada en el mismo predio del negocio.
El delito fue caratulado como “lesiones graves” y es investigado por personal de la subcomisaría 8ª del Alvear, que le dio conocimiento al juzgado de Instrucción en turno.
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