BANCO MUNDIAL DEFINIRÁ A FIN DE MES SI LAS PAPELERAS SON CONTAMINANTES
El Defensor del Pueblo del Banco Mundial, Meg Taylor, decidió auditar el proceso de solicitud de créditos que las empresa finlandesa Botnia y la espaÑola Ence realizaron para financiar la construcción de dos plantas de celulosa en Uruguay, según publica hoy la prensa local.
Las papeleras se levantarán en las proximidades de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, a unos 300 kilómetros al noroeste de Montevideo, sobre el río Uruguay y frente a las costas de la provincia argentina de Entre Ríos.
Botnia pidió a la Corporación Financiera Internacional (órgano de Banco Mundial) préstamos por 100 millones de dólares y Ence otro por 50 millones de dólares.
La instalación de las plantas de celulosa ha generado una gran oposición del gobierno provincial argentino de Entre Ríos y del propio Ejecutivo federal, que temen que puedan ser contaminantes.
El gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, interpuso una demanda ante la oficina del Defensor del Pueblo del Banco Mundial para evitar la financiación de los proyectos y su titular, Meg Taylor, envió un equipo a Uruguay para inspeccionar la zona y las obras.
Tras esta visita, y según publica hoy el diario El País, Taylor decidió iniciar una auditoría sobre el proceso de solicitud de los créditos para asegurarse que dichas peticiones hayan sido en cumplimiento de las políticas del Banco Mundial.
Está previsto que el informe final sobre el estudio de impacto ambiental sea presentado a final de este mes y se tome una decisión sobre la financiación de ambas empresas
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