Barack Obama retrasó el repliegue de tropas de Afganistán hasta después de 2017
El presidente no podrá cumplir con su promesa de concluir la guerra, que comenzó en 2001, antes de terminar su mandato. El año próximo quedarán los 9800 soldados y después, 5500.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mantendrá 5500 soldados en Afganistán cuando deje el cargo en 2017, dijeron hoy altos cargos del gobierno, al adelantar el anuncio que el mandatario haría hoy.
La decisión de Obama incumple su promesa de terminar la guerra en el país asiático durante su mandato, y en su lugar pasa la resolución del conflicto a su sucesor, que será electo en noviembre de 2016.
En un principio, Obama había previsto retirar al grueso de sus tropas del país, salvo por un pequeño destacamento que se mantendría en la embajada, a finales del próximo año, coincidiendo con el final de sus ocho años en la Casa Blanca. Pero líderes militares argumentaron durante meses que los afganos necesitan ayuda adicional y apoyo de Estados Unidos para derrotar a los talibanes, que han resurgido en el país, y mantener los avances logrados en los últimos 14 años.
Según los diarios estadounidenses, el presidente demócrata mantendrá durante “la mayor parte de 2016” la actual fuerza de 9800 soldados para luego reducir el número a 5500 para cuando Obama deje la Casa Blanca, en enero de 2017.
“La fuerza post-2016 estaría enfocada en entrenar y aconsejar al Ejército afgano, con un especial énfasis en sus fuerzas de elite de antiterrorismo. Estados Unidos también mantendrá una capacidad antiterrorista significativa de drones y fuerzas de Operaciones Especiales para combatir a Al-Qaeda y otros militantes que pueden planear ataques contra los Estados Unidos”, dice el diario The Washington Post.
El despliegue de tropas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán comenzó el 7 de octubre de 2001, al mes siguientes de los atentados contra las Torres Gemelas, el pentágono y el ataque frustrado de otro avión, que dejaron en total más de 3000 muertos, con el objetivo de neutralizar al grupo jihadista Al-Qaeda, acusado por esos ataques.
Ayer, el secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, ya había adelantado que su país seguirá manteniendo tropas en Afganistán después del próximo año, al mencionar que era importante para Estados Unidos “formular opciones para 2016 y más allá, así como hacer ajustes a la presencia planeada de Estados Unidos según las circunstancias actuales”.
La administración Obama ha sido criticada por sus planes de retirar las fuerzas de Afganistán. Sus opositores dicen que ese movimiento hace al país más susceptible a los ataques de los talibanes, quienes hace dos semanas tomaron la ciudad de Kunduz.
Una respuesta rápida de las fuerzas de seguridad afganas entrenadas por los estadounidenses llevó a la rendición de los talibanes.
Fuente: La Nación
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