BARBERIS: “ESTAMOS EN MUNDOS DISTINTOS”
El rechazo del sector docente a la propuesta de mejora salarial cayó como un balde agua fría en el Poder Ejecutivo. “No lo esperábamos”, confesó el funcionario en diálogo con El Litoral.
“A veces uno mira las cosas desde una óptica determinada que es la que implica la responsabilidad de conducir. Visto el acuerdo de marzo y este esfuerzo adicional de la provincia, nos pareció que esto iba a tener otro trato”, enfatizó.
Barberis admitió que la propuesta “no satisfacía plenamente las demandas, pero sí estaba marcando un camino con un importante aporte en el momento”.
A su criterio, la oferta era “un paquete de medidas que abría un horizonte significativo”. Y tal como lo expresó la ministra de Educación, Barberis coincidió en que lo que el gobierno ofreció “es el máximo de lo posible, por lo tanto, es un gesto que debió ser tenido en cuenta de otra manera”.
También el ministro garantizó el diálogo e instó a “deponer las actitudes que no colaboren con la solución del conflicto”. “Aquí no se trata de si uno queda disgustado o no por tal medida o propuesta; la actitud de diálogo tiene que ser continua, y no tiene que estar personalizada; debe quedar intacta”.
OTROS RECLAMOS
Barberis advirtió que el gobierno “no puede dar más”, pero aclaró que “no es una cuestión de disposición, sino de posibilidad”.
En tal sentido, advirtió que esto tiene que ver con “la proporcionalidad de las demás cosas que tiene que hacer el Estado; porque con este criterio -aclaró- atenderíamos tres sectores y desatenderíamos el resto”.
Precisamente y consultado sobre los reclamos de otros sectores que ya se están haciendo oir -UPCN y ATE-, opinó que “es una situación complicada que revela lo prudente que debemos ser cuando uno asigna recursos no previstos o adicionales a un sector determinado. Cuando es así, inmediatamente estamos generando una desproporción en el supuesto equilibrio que se tenía”.
De todas maneras, aseguró que “permanentemente estamos manteniendo conversaciones” con esos sectores, pero más allá del diálogo, sostuvo que “el problema tiene que ver con las cosas que haya que considerar y las que haya que acordar; allí se plantean los límites”, sentenció.
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