BARENBOIM QUIERE UNA ORQUESTA DE INGLESES, ARGENTINOS Y KELPERS
El canciller Rafael Bielsa es un amante de la música clásica. Sin embargo, durante el almuerzo que compartió ayer en un restaurante italiano situado en el corazón de Nueva York con el famoso pianista y director argentino—israelí, Daniel Barenboim no sólo habló de Beethoven y Mozart —como era su plan— sino también de Malvinas.
Cuando Bielsa explicó que había venido a Nueva York a participar de una reunión en la ONU por la disputa sobre Malvinas, Barenboim le propuso ahí mismo organizar un taller de música integrado por músicos argentinos, ingleses e isleños a imagen y semejanza del taller que hizo con músicos israelitas y árabes. Y hasta sugirió un concierto en Buenos Aires, Londres y Puerto Argentino. La propuesta le cayó tan bien a Bielsa que su jefe de Gabinete, Eduardo Valdez, se encargó luego de hacerla pública.
Esto no debería ser interpretado, sin embargo como un regreso a la política de seducción de los kelpers que instrumentó Carlos Menem durante su presidencia. Según el embajador Lucio García del Solar, que integra la delegación de Bielsa, esa política transformó a los kelpers en interlocutores válidos durante las negociaciones, algo que fue un error, ya que no tienen entidad jurídica.
De hecho, durante el discurso que pronunciará ante el Comité de Descolonización que convocará, una vez más, a los países a que negocien su disputa por la soberanía de las islas, Bielsa dejará muy en claro que hay sólo dos partes en esta negociación: Argentina y el Reino Unido.
Bielsa explicará cuán importante es que el Reino Unido vuelva a la mesa de las negociaciones, pero también dirá que Argentina tiene que transformase en un país serio, predecible en el que no solo los kelpers sino que toda la comunidad internacional pueda confiar.
“A Bielsa le gustó la iniciativa de Barenboim porque piensa que la música y el arte pueden crear un ambiente favorable para la negociación. Pero eso no significa que los kelpers serán parte de la misma”, explicó a Clarín uno de los miembros de la delegación. “Ni los integrará a la negociación ni dejará de saludarlos como hizo el canciller radical Rodríguez Giavarini en su momento”.
Con el discurso que pronunciará hoy, Bielsa inaugurará una diplomacia mucho mas activa con respecto a las Malvinas.
“Iremos a todos los foros internacionales con el reclamo y los plantearemos en todas la reuniones con mandatarios extranjeros que consideramos pertinentes”, explicó a Clarín otro miembro de la delegación.
Hoy, a las 10 de la mañana, el encargado de presentar el proyecto de resolución que llama a los dos países a negociar será el embajador chileno, Heraldo Muñoz. Patrocinan la resolución Bolivia, Cuba, Chile y Venezuela. John Summers y John Birminghan, serán los encargados de presentar la posición de los kelpers. James Douglas Lewis y Alejandro Jacobo, dos ex isleños que ahora viven en el continente, hablarán en favor de la posición argentina. Luego, Bielsa pronunciará el discurso que preparó con mucho esmero durante todo el día de ayer en la residencia del embajador argentino ante la ONU, Arnoldo Listre, y con el apoyo del embajador Lucio García del solar. Los tres trabajaron cinco horas hasta que a las nueve de la noche, al no haber terminado la redacción, Bielsa decidió no asistir al concierto de Barenboim en el Carnegie Hall, al que lo había invitado especialmente.
Melómano y admirador de Barenboim, en su vuelo a Nueva York, Bielsa entretuvo sus horas con un libro sobre el director, y al arribar pidió al cónsul argentino, Juan Carlos Vignaud que gestionara el encuentro informal que concretaron. Pero anoche le tuvo que dar prioridad al tema Malvinas. De hecho, el discurso de hoy será su primer gran discurso público en un foro internacional.
Por la noche, el canciller parte hacia Asunción del Paraguay, donde asistirá a la Cumbre del Mercosur, otro punto medular de la política exterior.
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