Barletta–Giustiniani, la fórmula
La distancia con las elecciones nacionales y la posibilidad de la doble candidatura. Corral y Javkin completan el menú. Otros sectores del Radicalismo no acompañan la decisión y negocian con Lifstchitz para enfrentarlos. Los efectos en el Socialismo y la puerta que se abre para que Bonfatti termine jugando un rol protagónico en las elecciones locales. Por Coni Cherep“Todavía no dijo que sí, pero es un hecho”, afirma un miembro de la “mesa chica”, la máxima esfera de definiciones del Grupo Universidad de la UCR santafesina. La decisión de ir a internas sí o sí estaba cerrada e incluso se la habrían comunicado tanto al Ministro de Gobierno, Rubén Galassi, como al propio Miguel Lifstchitz.
La confirmación oficial no demanda urgencias, aunque el mismo Barletta entiende que “cuanto antes salgamos con la foto, más alto será el impacto”.
Las dudas que persisten en algunos radicales no detuvieron al ex Intendente santafesino que sin la certeza del apoyo orgánico del partido, avanzó en las relaciones con el sector Socialista representado por Rubén Giustiniani y profundizó los lazos con la Coalición Cívica y su Presidente y precandidato a Intendente de Rosario, Pablo Javkin. “Vamos a internas, claro, y con este esquema podemos ganar” afirman.
Con entusiasmo, un alto funcionario radical en la ciudad capital explica las razones por las que se tienen confianza en la batalla de abril: “Hay decenas de razones por las que podemos ganar estas internas. Lifstchitz no está en gestión como estaba Bonfatti, a Miguel no lo conoce nadie en el centro-norte de la provincia y ellos están sintiendo el efecto desgaste de la segunda gobernación, e incluso hoy, Hermes Binner cotiza menos que Mauricio Macri en las encuestas a las presidenciales en la provincia de Santa Fe”.
Giustiniani acaba el año que viene su segundo mandato como Senador Nacional y nunca recompuso relaciones con los principales referentes del Socialismo. “Pechito”, como lo apodan desde los tiempos universitarios. En esa distancia perdió varios soldados de lo que históricamente se denominó “La familia”, como la actual Ministra de Educación, Claudia Balagué, o el ex Presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina, y sus pasos, casi solitarios, ya no cuentan en el sendero orgánico del Partido Socialista.
Si bien Giustiniani pretende encabezar la lista de diputados provinciales, desde el Barlettismo le insisten con la necesidad de ocupar el segundo lugar en la fórmula y le prometen una nueva oportunidad en la nacionales. Además el lugar es pretendido por Jorge Henn y no se negociaría. “Rubén tiene la chance de ser Vicegobernador de Mario y sino, una segunda oportunidad en las internas de agosto, para definir cargos nacionales. Dependiendo de si Bonfatti sea o no candidato a Senador, puede ir por la reelección de la banca o participar en la interna como candidato a Diputado Nacional”, dice la fuente “universitaria”.
Los radicales que no
“Es una pena que se hayan cortado solos con las definiciones. Es la ruptura de un largo trabajo de construcción común que nos veníamos dando y que lamentablementenos aleja mucho”, se lamenta el Senador radical del departamento San Cristobal, Felipe Michlig.
El histórico dirigente asegura que prácticamente no fueron consultados por Barletta y que “en las ocasiones que mantuvimos reuniones, le manifestamos nuestras dudas sobre la conveniencia de ir a internas. Ellos ya lo definieron y ahora nos toca definir a nosotros, con la misma libertad. Y no somos pocos, nos acompañan casi todos los intendentes radicales de la provincia”, asevera.
Michlig conforma un grupo dentro del Radicalismo que nuclea a algunos dirigentes de relativo peso público, pero con un fuerte dominio territorial. Allí se ubica el Diputado Maximiliano Pullaro, el Senador Rodrigo Borla, el Intendente de Firmat Carlos Torres, el grupo M.A.R. que encabeza Santiago Mascheroni, y una larga lista de presidentes departamentales que siguen los acontecimientos internos desde los balcones, pero no disimulan sus preferencias. “Si se trata de jugar en forma individual, nosotros no jugamos allí”, dicen, y ya empiezan a dibujar un acuerdo con el Socialismo, que incluiría un lugar en la fórmula y varios casilleros en las listas de diputados provinciales.
“Acá lo importante es fortalecer el Frente y no desangrarnos innecesariamente”, apuntan desde el Radicalismo no universitario, mientras que el Intendente de Santa Fe, José Corral, piensa completamente distinto: “Las internas serán buenas para el Frente. Gane quien gane, saldrá fortalecido en el nivel de conocimiento. No hay que tenerle miedo a las internas, es la forma en la que los partidos políticos, resuelven sus diferencias”, opina.
Los lugares definidos y los (muchos) que faltan
De confirmarse la especie, el Grupo Universitario tendría definida la fórmula a la gobernación, y las candidaturas de José Corral a la reelección en Santa Fe, y Pablo Javkin para la interna por la intendencia de Rosario.
“Lo que nos falta es cerrar el acuerdo con “Cauce Radical”, aunque se descarta ya que Jorge Henn habría aceptado encabezar la lista de diputados provinciales.
Consultado por Notife, Henn no confirma ni desmiente nada: “Yo sigo trabajando para que tengamos un candidato radical a la gobernación. Puede ser Barletta, claro. Y en ese esquema me van a encontrar, salvo que se defina un acuerdo global en el Frente”, explica.
Otro que podría ocupar un lugar de privilegio en la lista de candidatos a la diputación es el mandatario santotomesino, Fabian Palo Oliver.
En ese esquema, Hugo Marcucci iría por la reelección como Senador del Departamento La Capital, y Rubén Zamarini -sin descartar al radical Boasso- ocuparía el lugar entre los aspirante a suceder a Miguel Lifstchitz en la senaduría del departamento Rosario.
En el rango de concejales, la radical María Eugenia Schmuck ya habría dado el sí para acompañar en esa categoría a Javkin, mientras que en la ciudad de Santa Fe, Leonardo Simoniello iría por la reelección, acompañado por una nueva figura a la cancha femenina en la capital, la actual Secretaria de Comunicación, Andrea Valsagna.
En el esquema “oficial”, las cosas parecían más o menos definidas en un escenario sin internas, pero la jugada de Barletta -y principalmente de Corral- puso en apuros algunas definiciones que no eran tan urgentes.
La principal dificultad que encuentra el Socialismo es el nombre para acompañar a Lifstchitz en la fórmula: “Nosotros somos conscientes de que el candidato a vice tiene que ser radical y de la ciudad de Santa Fe, y hoy por hoy no hay nombres que resulten definitivos”, asegura.
Descartados, en principio, los nombres que más interesaban -Julio Schneider, Albor Cantard, Leonardo Simoniello- los socialistas empezaron a conversar alternativas por afuera. Se barajan varios nombres, entre ellos algunos que no son de la capital provincial, como el actual Ministro de la Producción, Carlos Fascendini.
El otro gran problema es la falta de un candidato fuerte para la intendencia capitalina. Lejos ya de acordar con los radicales universitarios, los socialistas evalúan distintos nombres para encabezar el esquema de cara a las internas municipales. Un problema que no tiene en Rosario, donde parece prácticamente definida la candidatura de Monica Fein a la reelección.
“Hasta hace diez días todos se reían de la interna, pero creo que ahora ya es un tema de preocupación general”, dice en off un dirigente del partido de la rosa.
“Hoy por hoy, no es un disparate pensarlo a Antonio (Bonfatti) encabezando la lista de diputados provinciales. Es el dirigente con mejor imagen en la provincia y no está muy entusiasmado con ser Senador Nacional”, afirma la misma voz.
Bonfatti ya había insinuado la posibilidad de ocupar ese lugar “si el partido me lo pide”, y en un momento de dudas, posicionarse junto a Miguel Lifstchitz en los afiches y en las boletas, lo convierte en una pieza clave para garantizar la continuidad del sector al mando del gobierno.
“Si Bonfatti se banca ser Diputado, habrá que ver qué ocurre con la candidatura a Senador. Si la cancha nacional sigue embarrándose en el UNEN, que nadie se sorprenda si Hermes abandona sus aspiraciones a la presidencia, y vuelva a dar pelea en las nacionales de octubre”, explica la fuente.
“Más allá de la interna, hay que garantizar la continuidad del Frente Progresista en el gobierno provincial, y hoy por hoy eso no está garantizado. No podemos desperdiciar a Bonfatti. Es como si la selección no convocara a Messi”, bromea.
Todo puede ser, y todo puede cambiar en minutos. Incluso, en los últimos minutos del 13 de febrero, cuando cierre el plazo para inscribir las listas. Lo que queda claro es que las fiestas de fin de año y el verano, serán políticamente agitados. En el Frente Progresista, claramente.
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