BARREDA PIDIÓ QUE SE LE OTORGUE LA PRISIÓN DOMICILIARIA
La defensa del odontólogo Ricardo Barreda, condenado a reclusión perpetua por asesinar a su esposa, su suegra y sus dos hijas, solicitó a la Justicia que su cliente cumpla la pena que le resta en su domiciliario, ya que el 16 de junio cumplirá 70 años y, según lo establecido por la ley, está en condiciones de acceder a ese beneficio.
La medida fue solicitada por los abogados defensores Octavio Etchegoyen y Eduardo Gutiérrez, que resaltaron la buena conducta que tuvo durante los años que lleva detenido en el penal número 9, de La Plata.
“Barreda tiene 10 sobresaliente, la calificación de conducta más alta del Servicio Penitenciario Bonaerense”, explicó Gutiérrez, que añadió que los últimos peritajes psicológicos que se practicaron al odontólogo confirmaron las reales condiciones de adaptabilidad a la sociedad.
Mientras procura ser beneficiado con el arresto domiciliario, Barreda aguarda a que la Justicia se expida sobre un planteo de inconstitucionalidad presentado en abril último ante la Sala I de la Cámara Penal de La Plata, para que se revea el cómputo de la condena y se aplique un reciente fallo de la Corte nacional que equiparó la prisión con la reclusión.
Según ese criterio, Barreda llevaría más de 22 años de prisión, al contarse doble los años que estuvo en prisión preventiva, de modo que estaría en condiciones de acceder a la libertad condicional.
El odontólogo fue condenado a reclusión perpetua por asesinar a escopetazos el 15 de noviembre de 1992 a su esposa, Gladys Mc Donald, de 57 años, a su suegra, Elena Arreche, de 86, y a sus hijas Cecilia, de 26, y Adriana, de 24.
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